El coronavirus nos está obligando a cambiar nuestros hábitos por completo. También al hacer ejercicio, y en muchos casos tenemos que entrenar con mascarilla.
Aunque no es obligatorio usar mascarilla para hacer deporte la Sociedad Española de Medicina del Deporte recomienda usarla.
Sobretodo si entrenas en espacios cerrados, como en un gimnasio, no deberías prescindir de ella. Pero recuerda, que ahora que las tasas de contagios están disparadas, muchos se sienten más seguros utilizándolas y pueden despistarse. ¡Con el coronavirus, siempre tenemos que estar alerta y no relajarnos!
Si haces ejercicio, especialmente si es de alta intensidad, en espacios compartidos con otras personas, tienes que extremar la distancia física. La distancia recomendada por los expertos en deportes de este tipo, como correr o el ciclismo, es de entre 5 y 6 metros.
Pero… ¿Hacer ejercicio con mascarilla es perjudicial para la salud? ¿Puede tener consecuencias negativas?
Para que no tengas ninguna duda al respecto hoy te voy a hablar de todo lo que necesitas saber sobre hacer ejercicio con mascarilla.
Mantenerse en forma siempre es importante. Pero en estos tiempos que corren, en los que el coronavirus se resiste a marcharse de una vez por todas, estar en forma es crucial para tener un sistema inmunológico fuerte.
El problema es que entrenar con mascarilla es un verdadero incordio. Puede llegar a ser realmente molesto. La mitad de tu cara, la que cubre la mascarilla, suda mucho, la respiración se dificulta y nos sentimos cansados mucho más rápido que cuando no la utilizamos.
Es casi inevitable sentir un desagradable sensación de ahogo al hacer ejercicio de intensidad media o alta al entrenar con mascarilla.
Al hacer ejercicio el ritmo de nuestra respiración se acelera, nuestras respiraciones se vuelven más rápidas y difíciles, y la mascarilla hace que se ejerza una mayor presión sobre el flujo del aire.
El entrenamiento en hipoxia, es decir con déficit de oxígeno, es una técnica muy frecuente, especialmente entre alpinistas, para poder enfrentarse con garantías a las elevadas cotas a las cuales tienen que ascender, o los ciclistas.
Algunos creen que al utilizar mascarilla al entrenar pueden conseguir este efecto, esta creencia está extendida sobretodo entre quienes practican ejercicio de alta intensidad. Creen que el uso de mascarillas puede mejorar nuestro rendimiento físico, ya que utilizarla nos obliga a ejercitar más la capacidad respiratoria.
Pero lo cierto es que las mascarillas que utilizamos para protegernos del COVID no mejoran el rendimiento físico en ningún caso. No existe ninguna prueba médica que demuestra que al entrenar con estas mascarillas se mejore el entrenamiento respiratorio. Para conseguir ese efecto deberíamos utilizar mascarillas específicas para ello como las máscaras de entrenamiento en altitud.
También son muchos los que creen que utilizar la mascarilla al entrenar puede tener consecuencias negativas para nuestra salud respiratoria.
Desde el punto de vista médico, los estudios que se han llevado a cabo hasta ahora por la medicina deportiva, concluyen que utilizar mascarilla al entrenar no supone ningún riesgo ni produce falta de oxígeno, ya que su uso mientras se hace ejercicio físico intenso no obstruye la respiración.
Hasta este momento, todas las pruebas que se han llevado a cabo demuestran que con la mascarilla no hay alteración en la respiración.
El malestar que sentimos al respirar utilizando una mascarilla durante mucho tiempo, especialmente si estamos haciendo ejercicio, no se debe a que esta impida el paso de oxígeno. Se debe a que provoca fricción y eso hace que los músculos implicados en la respiración tengas que trabajar más para conseguir su objetivo de llenar los pulmones de aire.
Lo que sentimos no es falta de aire, es agotamiento.
Es cierto que esto puede ocasionarte problemas como sentirte mareado, más cansado de lo habitual o que aumenten las pulsaciones. Pero no implica ningún riesgo para tu salud.
Lo que sí puede provocar el uso de la mascarilla al hacer ejercicio es que se produzca un incremento del ácido láctico, y eso nos puede acarrear problemas musculares.
Esto ocurre porque cuando utilizamos la mascarilla respiramos más carbónico y menos oxígeno. Y eso, es lo que provoca un aumento del ácido láctico y el consiguiente riesgo de problemas musculares.
Así que, si entrenas con mascarilla, es mucho más importante que nunca hacer un buen calentamiento antes de hacer tu entrenamiento y terminar de forma progresiva, enfriando nuestro cuerpo adecuadamente.
No es lo mismo utilizar la mascarilla, también conocida como tapabocas, para hacer ejercicio de intensidad baja o moderada que para hacer entrenamientos de alta intensidad.
Cuando la utilizas haciendo actividades menos exigentes como caminar, seguramente notes que te tienes que esforzar un poco más que cuando no la utilizas, pero aún así puedes continuar andando sin problemas.
El verdadero desafío viene cuando quieres hacer entrenamientos de alta intensidad. Antes de hacer este tipo de entrenamientos utilizando mascarillas tienes que tener en cuenta varias cuestiones.
Existen varios tipos de mascarillas diferentes para protegernos del coronavirus. Y cada uno de esos tipos, puede influir de manera diferente en nuestras sensaciones al hacer ejercicio.
A parte de la molesta sensación de ahogo, de la que ya hemos hablado antes, y que puede ser mayor o menor dependiendo del tipo de mascarilla que utilicemos, las mascarillas nos pueden provocar:
¡Por favor, no te relajes nunca! Tenemos que tomar todas las precauciones que están a nuestro alcance para ganarle la batalla a este maldito bicho