La natación es el deporte acuático por excelencia. Un gran ejercicio cardiovascular en el que se ven implicados una gran cantidad de músculos. Una de las grandes ventajas de la natación respecto al running es el impacto prácticamente nulo para las articulaciones.
Da Silva et al. (2006) realizaron un estudio sobre los efectos de la natación sobre la presión arterial en adultos hipertensos y demostraron que un programa regular de natación provoca reducciones significativas en reposo en la tensión arterial de adultos hipertensos.
Pero no todo es perfecto..
Tener una mala técnica (teniendo en cuenta que en la natación los gestos técnicos se repiten muchísimo) es muy probable que nos conduzca a una sobrecarga muscular, y a la larga, podría provocarnos más de una lesión.
Además, muchas veces y sobre todo a gente más mayor, ante cualquier tipo de problema articular el médico recomienda realizar varias sesiones de natación a la semana. A simple vista puede parecer una buena recomendación pero a la larga, podría ser contraproducente si esa persona no está bien familiarizada con el medio o si no realiza las sesiones bajo la supervisión de un profesional.
Estos dos son los dos ejemplos más comunes en los que la natación tendrá efectos adversos. Ahora vamos a hablar de los muchos beneficios que nos aporta:
Recomendaciones
Por último, decir que para poder obtener los beneficios ya mencionados es muy importante tener en cuenta lo siguiente:
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