
Cuando nos enfrentamos a presiones y demandas externas que no podemos controlar experimentamos ansiedad, tensión, fatiga, insatisfacción, una desestabilización de la salud que nos provoca síntomas que se identifican como estrés.
La vida diaria a veces nos golpea duro y no nos damos cuenta hasta que el estrés se manifiesta en forma de enfermedades físicas y psicológicas que pueden alterar la salud de manera desfavorable.
Causas del estrés
Las causas pueden ser diversas y no a todas nos afecta por igual. El mundo laboral, familiar y social influyen en la salud física y mental, pero sin duda el factor más habitual es la presión en el ámbito laboral. Su desarrollo depende de cómo cada una afrontamos las situaciones estresantes, en las que tiene importancia nuestras características como la personalidad, las estrategias que adoptamos y el apoyo de nuestro entorno.
Desórdenes físicos: Dolores de cabeza, trastornos cardiovasculares, tensión muscular (principamente en el cuello), sensación de desmayo, naúseas, aumento o pérdida de peso, sudor excesivo, irritaciones de la piel o alergias, frecuentes catarros, infecciones, trastornos sexuales, retraso menstrual.
Desórdenes psíquicos: Pérdida de concentración y/o memoria, miedos, fobias, depresión, imsonio, falta de habilidad para tomar decisiones, dificultad para resolver problemas, desmotivación, baja autoestima, pérdida de confianza, baja productividad, dificultad para relajarse, escaso control de tiempo.
Estrés y retraso menstrual
El estrés puede afectar a muchas cosas en nuestras vidas, incluyendo el retraso menstrual.
El estrés puede afectar al funcionamiento del hipotálamo (la glándula del cerebro que regula el apetito, las emociones y las hormonas que envían la señal a tus ovarios para que liberen óvulos). Si estás muy estresada, puede que ovules más tarde durante tu ciclo reproductivo, o que ni siquiera llegues a ovular.
Hay diversas razones por las que tu regla se retrasa, pero es evidente que es un hecho que nos genera gran preocupación, el temor a un embarazo no deseado o a padecer algún problema de fertilidad.
Cuando se busca un embarazo sin éxito, es normal que con el paso del tiempo vaya apareciendo la frustración, la desilusión y los sentimientos de culpa, lo cual a la vez genera más estrés.
Junto con la ansiedad, el estrés y los nervios pueden ser un motivo, pero hay otras razones del porqué se retrasa la regla.
En este caso, es recomendable cambiar la rutina, relajarse, hacer ejercicio o practicar actividades como el yoga o el pilates, que ayudan a disminuir el estrés y favorecer el descenso de la regla.
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