
La leche es uno de los pilares fundamentales de una alimentación saludable, siendo la principal fuente natural de calcio para nuestro organismo. Sin embargo, circulan numerosos falsos mitos sobre la leche que han generado confusión y reducido su consumo en muchos países, incluso en un 40% en lugares como Inglaterra.
Existen creencias erróneas muy extendidas sobre los productos lácteos que afectan a nuestras decisiones de consumo. A continuación te detallamos los mitos más populares que probablemente has escuchado:

Contrario a lo que muchos creen, los estudios científicos demuestran que el consumo regular de leche está asociado a reducciones de enfermedades vasculares, diabetes y cáncer de colon. El doctor Peter Elwood, del hospital universitario de Cardiff en Gales, afirma que "más allá de las preocupaciones por el contenido en grasa de la leche, la mayoría de los estudios publicados asocian su consumo a beneficios para la salud".
Específicamente, el calcio de la leche reduce la posibilidad de contraer cáncer de colon en un 34%, convirtiéndola en un alimento protector para tu salud digestiva.
Otro falso mito es que la leche engorda. La realidad es completamente diferente: un vaso de leche antes de las comidas contribuye a saciarnos, reduciendo el apetito y facilitando la pérdida de peso.
Además, la leche proporciona digestiones menos pesadas y reduce la recuperación del peso y la grasa una vez que se han perdido, convirtiéndola en un aliado perfecto para tu dieta.
Si prefieres variar tu forma de consumir lácteos, tienes muchas opciones a tu alcance. Puedes añadir cacao instantáneo a la leche para mejorar su sabor, o sustituirla por yogures y otros productos lácteos que ofrecen los mismos beneficios nutricionales.
No dejes que los falsos mitos sobre la leche te priven de un alimento esencial para tu salud ósea y general. ¡Incorpora los productos lácteos a tu dieta diaria y aprovecha sus increíbles beneficios!