Conseguir nuestros sueños no es algo que podamos lograrlo de un día para otro, es algo que requiere de mucho esfuerzo y, sobre todo, de fijarse metas. Llegar a lo que anhelamos no es sencillo, solo algunos lo consiguen, ¿cuestión de suerte? No, podríamos decir más bien que es cuestión de centrarse en el presente e ir ajustándose a la realidad. A continuación os mostraremos por qué es beneficioso fijarse metas en la vida…
A menudo nos marcamos metas a largo plazo sobre lo que queremos conseguir. Sin embargo, esas metas que nos marcamos, en ocasiones, quedan muy lejanas. No se adaptan a nuestra realidad del presente, ni a nuestras circunstancias ni a nuestras posibilidades, por lo que quedan más bien como un sueño a alcanzar algún día.

Esta es una de las principales causas de que las metas que nos marcamos acaben en frustración, y nos desmotivemos para llegar a alcanzarlas, quedándonos a medio camino. Hay que tener en cuenta que es el presente el que nos va acercando poco a poco al futuro.

Para llegar donde quieres ir es importante que te marques metas diarias, que sean relevantes y específicas. Las metas sirven para aportarte dirección, dándole sentido a tu vida. Es importante que sepas hacia dónde estás yendo para que todo cobre un mayor significado. Las metas consolidarán tu rumbo
- Las metas que hemos establecido en nuestro pasado, nos ayudan a experimentar una sensación de logro, motivándonos para enfrentar las dificultades del presente. – ¡Si en esa ocasión pude, seguro que ahora también puedo conseguirlo!
- Vamos viendo el progreso de nuestros logros, acercándonos mejor así a nuestra realidad en cuanto a las posibilidades de lo que podemos conseguir en la actualidad. Obtenemos un mayor autoconocimiento.
- Identificamos mejor cuáles son nuestras fortalezas y potencialidades, también para tener en cuenta nuestras debilidades, e ir mejorándolas día a día. No intentando superar a nadie, sino tan solo a nosotros mismos.
- Nuestra autoestima se ve fortalecida gracias a que descubrimos cuáles son nuestros talentos y nos centramos en potenciarlos. Nos hacemos conscientes de nuestras flaquezas, sabiendo que con ellas hemos afrontado muchas adversidades.
- Al tener claro nuestros objetivos nos hacemos responsables tanto de nuestros éxitos como de nuestros fracasos, haciéndonos así cargo de las consecuencias. No gastamos la energía en echar la culpa a nuestro entorno, sino en asumir la responsabilidad de lo que podemos hacer y mejorar.
- Nos atrevemos a explorar zonas menos conocidas para nosotros, saliendo así de la zona de confort. A través de las metas construimos nuevos propósitos y proyectos, que nos ayudarán a seguir desarrollando nuestro potencial. Habitualmente no somos conscientes del potencial que tenemos y hacia dónde podemos llegar. Al ir superando pequeñas metas que nos vamos estableciendo se abren nuevas posibilidades para nuestro crecimiento personal.
- Es beneficioso establecerse metas para poner nuestra atención en aquello que queremos lograr. Así evitamos las distracciones y aprendemos a dar prioridad a lo que más nos importa.
Para fijarse metas hay que reflexionar y analizar la situación en la que te encuentras. Cuando establezcas tus metas es conveniente que tengas en cuenta ciertos aspectos. Asegúrate que cumplen con las siguientes características. Las metas han de ser:
- Medibles: tienes que establecer cómo puedes saber si finalmente has logrado las metas que te has propuesto o no.
- Específicas: cuando te pongas una meta evita los conceptos abstractos como “ser feliz” o “tener más salud”. Especifica todo lo que puedas para que tus pasos vayan encaminados a lo que has concretado.
- Realistas: dichas metas han de estar dentro de tus posibilidades, adaptadas a tus circunstancias y a tus logros. Tienes que estar dispuesto a conseguirlas, si son poco realistas boicotearás tu desarrollo y finalmente caerás en la frustración.
- Posibles: No te alejes mucho de tus posibilidades. Esta característica está relacionada con que sean unas metas realistas. Es importante que percibas tus metas como alcanzables, puesto que si no es así, difícilmente podrás mantener tu compromiso con ellas.
- Plazo: establece un plazo para conseguirlas, que se ajusta a tus posibilidades reales. Esto ayudará a que te comprometas con tu propósito el tiempo que determines al día para conseguirlo en un plazo adecuado. Intentando evitar que se alargue más de lo necesario.

En definitiva, tal y como hemos visto, las metas son beneficiosas puesto que nos ayudan afrontar los retos para conseguir lo que queremos. Facilitando que centremos nuestra energía en lo que más nos importa, dando así un mayor sentido a nuestras vidas. El establecimiento de etas forma parte también del desarrollo personal, ya que nos permite conocernos mejor y profundizar en nuestras motivaciones.
Y en esto te puede ayudar el método Crear Salud, que se convertirá en tu mejor compañero para llevar la atención plena y la meditación a tu día a día. Además, en este método también fomentamos y aconsejamos sobre una correcta nutrición y una vida más activa.