
Perteneciente el grupo del miedo y en relación con la capacidad anímica de la solicitud y el amor al prójimo, fue descrita por el Dr. Bach de la siguiente manera "para quienes les resulta difícil no inquietarse por los demás en exceso. Con frecuencia han dejado de preocuparse por sí mismos, pero pueden sufrir mucho por las personas a las que aman, anticipando desventuras que pueden ocurrirles".


Parece que sus pensamientos están centrados, únicamente, en el bienestar y la salud de los miembros de su familia y amigos. Con frecuencia pronostican problemas y se imaginan lo peor. Cuando sus familiares padecen dolencias menores, ellos sospechan enfermedades graves; si su hijo o cónyuge no llegan a casa a la hora, temen una catástrofe. Este desasosiego hace que estas personas quieran saber siempre dónde se encuentran sus familiares. En general, este estado suele ser pasajero, aunque también se da el caso de personas cuyo carácter responde permanentemente a esta tipología.

El castaño rojo ayuda a proyectar una imagen de tranquilidad y apoyar así a las personas en situaciones de inseguridad, en lugar de aterrorizarlas con nuestros propios miedos. Permite ser más constructivo en relación a los sentimientos de los demás y mantener la calma en caso de urgencia. La persona se convertirá en una fuente de fuerza y tranquilidad en lugar de temer siempre lo peor.
Fuentes de información:
- 'Nuevas Terapias Florales de Bach', de Dietmar Krämer, ed. Sirio.
- 'Los secretos de las Flores de Bach', de Jeremy Harwood, ed. Taschen.
- 'La Curación por las flores', de Dr.Edward Bach, ed. Edaf.
- Notas del Seminario sobre Flores de Bach impartido por la terapeuta Mª del Mar de la Oliva.