
El roble, uno de los árboles sagrados de nuestros antepasados, crece en bosques y praderas. Florece a finales de abril o principios de mayo, y en la misma planta se dan las flores masculinas y femeninas.
Relacionado con la capacidad anímica de la fuerza y la perseverancia, pertenece al grupo de la desesperación y está indicado "para aquellos que se esfuerzan y luchan fuertemente por aliviarse o por los asuntos de la vida cotidiana. Aunque su caso parezca sin esperanza, seguirán intentando una cosa tras otra, continuarán luchando. Se mostrarán descontentos cuando la enfermedad interfiera con sus deberes, o les impida ayudar a los demás. Son personas valientes que luchan contra grandes dificultades sin perder la esperanza ni abandonar el esfuerzo", según el propio Dr. Bach.
Los caracteres Oakson nobles por naturaleza. Les gusta ayudar a otras personas por propia iniciativa, y lo que más infelicidad les causa es no poder cumplir con las obligaciones que ellos mismos se impusieron. Defraudar las supuestas expectativas de los demás es para ellos motivo de gran desaliento.
El desequilibrio para estos individuos aparece cuando trabajar se convierte inadvertidamente en una finalidad absoluta. No se conceden descansos, trabajan continuamente olvidando que no sólo los logros y las victorias hacen de la vida algo digno de ser vivido. Comienzan entonces a sentirse abatidos y vencidos interiormente debido, en gran parte, a un exceso de trabajo. Aún así, completamente exhaustos y agotados, los individuos Oak no se lamentarán jamás.


Asimismo, el roble es beneficioso en situaciones de estrés por agotamiento, en contracturas de hombros y cuello por exceso de trabajo y, en general, en todas aquellas personas que creen que 'siempre pueden más' y que, continuamente, se exigen a sí mismas más de lo que sus fuerzas pueden soportar. También ayuda a los pacientes a recuperarse en enfermedades de larga duración, cuando a pesar de sus esfuerzos, el paciente se agota frente a continuos tratamientos. Oakle dará fuerza e ímpetu para perseverar.
A veces se confunden los estados Oaky Elm, pero hay entre ambos unas sutiles diferencias. El primero considera su trabajo como una obligación. El estado de agotamiento puede ser crónico. En el caso de Elm, el individuo encara el trabajo como una misión. El cansancio es transitorio.
Fuentes de información:
- 'Nuevas Terapias Florales de Bach', de Dietmar Krämer, ed. Sirio. - 'Los secretos de las Flores de Bach', de Jeremy Harwood, ed. Taschen. - 'La Curación por las flores', de Dr.Edward Bach, ed. Edaf. - 'Flores de Bach. Manual para Terapeutas Avanzados', de Ricardo Orozco, ed. Indigo. - Notas del Seminario sobre Flores de Bach impartido por la terapeuta Mª del Mar de la Oliva.