
El café es la droga psicoactiva más consumida en el mundo, el 80 % de la población adulta consume esta sustancia. (1)
El uso de la cafeína es tan común y generalizado, que puede ser difícil para algunos profesionales de la salud aceptar que su uso puede traer un montón de efectos secundarios.
Aunque parezca sorprendente, se pueden presentar los mismos problemas conductuales y patológicos causados por el alcohol, la cocaína, los opiáceos u otras drogas de abuso.
Las personas que consumen cafeína de forma “segura” todos los días pueden tener dificultad para comprender cómo el consumo de cafeína puede volverse desordenado y problemático.
De hecho, si consumes 1 o más cafés diariamente eres una persona drogodependiente.
Por qué el café afecta a tu sistema nervioso central y por lo tanto a tu conducta y a las decisiones del día a día que tomes bajo sus efectos. El café crea dependencia y adicción.
Las personas que son consumidoras de café, al dejar esta sustancia, sufren lo que se llama el síndrome de abstinencia.
Un conjunto de alteraciones físicas y psíquicas que aparecen en una persona cuando deja bruscamente de tomar una sustancia, a la cual está habituada o es adicta, especialmente una droga.
Incluye dolor de cabeza, fatiga, irritabilidad (2)
Si eres consumidor habitual de café habrás experimentado, seguro, alguno de estos efectos secundarios:
¿Te suenan?
La industria cafetera es una de las industrias alimentarias más potentes a nivel mundial y mueve unos 200.000 millones de dólares al año, que sepamos.
Llevan décadas haciendo un gran trabajo de marketing.
Ellos mismos se encargan de resaltar todos los supuestos beneficios que se le otorgan a esta sustancia, para así poder vender más, dejando atrás cualquier estudio científico que vaya en contra del café.
Un gran porcentaje de la población, donde se incluyen personas del mundo de la salud, se lo creen y como son amantes del café lo defienden. Todo esto sin preocuparse por buscar otras fuentes que hablan de que realmente el café no es tan maravilloso como lo pintan.
Otros sectores que viven de la venta del café, también cierran los ojos ante los estudios o personas que defiendan que realmente el café no es un alimento saludable.
Esto lo que se llamamos conflictos de intereses.
Es cierto que el café, nombrado en numerosos estudios experimentales, es una ayuda ergogénica para mejorar el rendimiento deportivo.
Además es un potente antioxidante y por ello se le otorgan beneficios para la salud cardiovascular y para el metabolismo, como por ejemplo que protege frente algunos cánceres. (3)
No digo que el café tenga o no tenga estos beneficios. Pero realmente los estudios en los que se basan estas evidencias sobre el café para otorgar sus virtudes, están basado en estudios con una insuficiencia de datos clínicos.
La mayoría derivan de estudios observacionales inconcluyentes que suelen terminar con la frase “se necesitan más investigaciones para asociar”(4)
ATENCIÓN
La gente da por hecho asociaciones que realmente no están verificadas científicamente. De hecho, aquí vamos a informar sobre todos esos artículos que hablan en contra del café y que por supuesto no salen a la luz, porque no hay interés en ello
TIP
Entra a nuestro post de las propiedades y beneficios de la cafeína para conocer más de cerca las ventajas que puede suponer el incluir la cafeína de forma inteligente en tu vida y entorno a tus entrenamientos.
Mi intención con este artículo, sustentado en más de 40 artículos científicos es que reflexiones y te des cuenta de que realmente el consumo diario de café no es un hábito del todo saludable.
Por lo general, la gente que defiende el café suele tener intereses económicos o simplemente son drogodependientes, amantes de café.
Y un punto que muchos dejan de lado es que el café en general hace daño, pero en sus miles de variantes encontramos mayor o menor riesgo.
Esto es totalmente cierto.
El café tiene compuestos biológicos activos, como las bases xánticas (cafeína, teína), diterpenos, ácido clorogénicos y melanoidinas. Los cuales pueden afectar a la salud humana.
La ingesta de cada compuesto depende de la variedad del café, el grado de tostado, el tipo de método de preparación y la cantidad ingerida.
Además, el procesado del café puede aumentar el contenido de acrilamida o micotoxinas. De las cuales hablaremos después.
Por lo tanto, los cafés de baja calidad, que normalmente utilizan granos de baja gama y con unas características de procesado peores, son realmente los más perjudiciales para la salud.
Sin embargo, esto no quiere decir que los cafés con granos de calidad y con buenos procesados, sean saludables. Pero es cierto que serán menos perjudiciales que los de baja calidad.
TIP
El café que más se consume en el mundo es el de baja gama, el cual tiene un efecto más negativo en la salud.
TIP
El 32 % de la población Europea no digiere bien el café.
En un metaanálisis de dosis-respuesta del 2018, se asoció el consumo de café con un riesgo significativamente mayor de infarto de miocardio. (10).
Se ha propuesto como causa el efecto vasoespasmo (contracción) de las arterias coronarias, que se produce a través del antagonismo de la adenosina provocado por la cafeína y la liberación de catecolominas, que aumentan la contracción del músculo liso vascular provocando vasoconstricción. (1)
Varios estudios hablan del vínculo del consumo de café y el desarrollo de hipertensión sostenida. (11)(9)
Esta hipertensión puede ser debida a que el consumo de café aumenta drásticamente las catecolominas y bloquea el receptor de adenosina A1 presináptico de la médula suprarrenal.
Este bloqueo desencadena la inhibición de los efectos de vasodilatación de la adenosina. Esto sucede incluso en bajas concentraciones de café. (1)
Un efecto muy frecuente es la taquicardia, que es el incremento (aceleración) de la frecuencia cardíaca. Es un síntoma que se da casi de manera general en casos de consumo de 1-2 tazas de café.
Estas arritmias son causadas por:
Todos estos efectos son provocados por el consumo de cafeína.
La exposición a estos cambios de ritmo cardíaco puede dar lugar a fibrilación ventricular, que deriva en una pérdida total de la contracción cardíaca, con una falta de bombeo sanguíneo y a la muerte. (1)
También se ha observado como el café aumenta la rigidez arterial y altera la vasodilatación dependiente del endotelio, alterando el correcto funcionamiento cardiaco. (12)
La rigidez arterial es causante de arterosclerosis, que es una patología en la cual los vasos sanguíneos que llevan oxígeno y nutrientes del corazón al resto de cuerpo se vuelven gruesos y rígidos.
Por otro lado hay metaanálisis que han demostrado que realmente el café aumenta los niveles de LDL y los triglicéridos. Por lo tanto es un factor de riesgo cardiovascular. (13)

En el metaanálisis se seleccionaron estudios que medían los LDL y los triglicéridos antes y después del consumo de café. Observamos cómo la media sugiere el aumento de LDL y TG.
El café se ha asociado fuertemente con el cáncer de pulmón incluso en personas que no son fumadoras.
Es importante remarcar, que el cáncer es una enfermedad multifactorial, es decir depende de muchos factores pero es verdad que hay ciertas exposiciones que pueden ser un detonante.
En un metaanálisis sobre estudios observacionales y la asociación de consumo de café y té y el cáncer de laringe se concluyó:
“El consumo de té no se asoció con la incidencia de carcinoma de laringe, mientras que el consumo de café se asoció de una forma lineal (cuanto más consumo mayor riesgo) con un mayor riesgo de cáncer de laringe”. (14)

Se puede observar como el consumo de café aumente de forma lineal el riesgo de cáncer de laringe.
Hay numerosos estudios que hablan del vínculo del café con el cáncer de pulmón.
No obstante, la asociación entre el consumo de café y el riesgo de cáncer de pulmón se ve fuertemente confundida por el tabaquismo.
Dicha relación se genera ya que es muy habitual que las consumidores de café sean también fumadoras. (15) Una droga llama a otra droga.
ESTUDIO
Un estudio(16) reciente del 2020, cohorte prospectiva, realizado en Singapur en 63.257 individuos entre los 17 años, concluyó afirmando que el consumo de café se asocia de una forma lineal con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.
El café se ha asociado con un riesgo mayor de accidente cerebrovascular isquémico, normalmente parálisis del lado izquierdo del cuerpo. Sobre todo en la hora posterior a su consumo.
Se observó que las personas que normalmente no consumían café tenían aún mayor porcentaje de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular al consumirlo. (12)
Esta causa se puede explicar ya que el café aumenta de forma aguda las concentraciones circulantes de epinefrina, aumentando la presión arterial sistólica, diastólica y alterando la vasodilatación dependiente del endotelio. (12)

Riesgo relativo de accidente cerebrovascular isquémico café Vs té. Se puede observar como es 2 veces mayor que lo normal.
Hay que tener en cuenta que la infertilidad es una enfermedad multifactorial, es decir que depende de muchos factores.
Existen evidencias que vinculan el consumo de cafeína y por lo tanto del café con problemas reproductivos. Hay varias hipótesis:
1- Alteraciones en el metabolismo de las hormonas: El consumo de café disminuye los niveles de estradiol libre, que es una hormona del sexo femenino que tiene un impacto importante en las funciones reproductivas y sexuales. (18)
2- El café y el consumo de cafeína afecta a los niveles de hormonas endógenas a través de cambios en la función ovárica:
Debido a que altera las contracciones del myosalpinx, esenciales para el transporte de óvulos a lo largo del oviducto (trompas de Falopio).
Este proceso evita un correcto funcionamiento del sistema reproductor femenino. (19)

En la gráfica podemos observar cómo desciende la actividad del marcapasos miosalpinx con diferentes cantidades de cafeína (A).
Luego, como después de eliminar la cafeína del organismo, la actividad de las ondas vuelve a ser lenta (B y C). Que vuelva a la normalidad no quiere decir que no sea un problema.
Un estudio reciente, del 2019, habla de lo esencial que es un correcto funcionamiento del marcapasos miosalpinx en la salud reproductiva. Y cómo sus alteraciones están vinculadas con enfermedades del tracto reproductivo. (20)
No hay recomendación “segura” de consumo de café en embarazadas.
En las embarazadas, la cafeína atraviesa fácilmente la barrera placentaria y, como resultado, se distribuye a todo el tejido fetal, lo que hace que el feto esté expuesto a los mismos niveles de cafeína que la madre. (18)
Un conjunto de pruebas, cada vez más sólidas, revela los efectos dañinos de la exposición materna a la cafeína durante la gestación, incluso a partir de dosis que antes se consideraban “seguras”.
Los estudios epidemiológicos han revelado que el consumo de cafeína durante el embarazo se asocia con resultados gestacionales adversos.
Es más, la exposición a la cafeína durante las ventanas sensibles del embarazo puede inducir cambios epigenéticos en el feto, su desarrollo o incluso en las células germinales. (21)
También existe una asociación entre el consumo de cafeína durante el embarazo y un mayor riesgo de restricción del crecimiento fetal. (22)
Un estudio experimental contrastado con otros estudios que informan de hallazgos similares, sugiere que el alto consumo de cafeína aumenta el riesgo de retraso del crecimiento fetal. (23)
La ingesta de cafeína puede aumentar el riesgo de un aborto espontáneo temprano. (24)
El papel de la cafeína como co-factor de riesgo de pérdida ósea es controvertido.
Sin embargo, en varios estudios se ha informado que la cafeína y/o el consumo excesivo de café están asociados con una disminución de la densidad mineral ósea.
Dicha disminución conlleva el aumento significativo del riesgo de fractura, osteoporosis y enfermedad periodontal (daño en las encías).
En el hueso tenemos osteoblastos que son responsables de la formación de tejido óseo nuevo formando osteocitos. Por otro lado tenemos los osteoclastos que se encargan de reabsorber o eliminar materia ósea.
En un estudio experimental se observó como el consumo de café tiene un efecto de deterioro de los osteoblastos lo que aumentaba la apoptosis de los osteoblastos. (25)
Es decir, los osteoblastos que se transforman en osteocitos para generar tejido óseo nuevo, normalmente el 65 % muere por apoptosis.
Pero en presencia de cafeína ese % es mayor lo que aumenta el riesgo de enfermedades óseas. (26)
Además se observó como la cafeína degradaba el ADN de los osteoblastos.

En la imagen podemos observar como la cafeína afecta a la formación de nódulos mineralizados. A la izquierda son cafeína y a la derecha más débil con cafeína.
En una revisión del año 2020 que analizaba cómo la cafeína tiene efectos dañinos sobre el cartílago y la placa de crecimiento.
Se concluyó que el consumo de cafeína era un factor de riesgo para la salud del sistema musculoesquelético, es decir para la salud ósea.
Además, sumando que disminuye la concentración de calcio intracelular (Ca 2+ ) (27), es bastante evidente que el café es un riesgo para la salud ósea y puede generar patologías a su alrededor.

TIP
La cafeína afecta directamente a la salud ósea, afectando desfavorablemente a la mineralización, la salud del cartílago, la placa de crecimiento y la absorción del calcio.
TIP
El consumo diario de café te hace más propenso a sufrir glaucoma y otras enfermedades relacionadas con la vista.
Uno de los mayores causantes de la exposición del organismo a la acrilamida, sustancia potencialmente cancerígena, es el café.
La acrilamida es una sustancia química que se crea de forma natural en productos alimenticios que contienen almidón durante los procesos de cocción cotidianos a altas temperaturas. Aparece en un filete muy hecho, frituras o pan tostado.
Esta sustancia se absorbe en el sistema digestivo y se distribuye a todos los órganos.
La acrilamida incluso en pequeñas cantidades es neurotóxica, cancerígena y tiene efectos adversos en la reproducción masculina. (30)
Por su proceso de tostado, el café es uno de los alimentos que más contenido de acrilamida tiene, detrás de las patatas fritas y los cereales del desayuno. (31)
De hecho el café representa un 34 % del consumo total de acrilamida en la dieta, por detrás de las patatas fritas y asadas que son un 59 %. (32)
Claro está que, si no eres un consumidor de patatas fritas pero si eres un amante del café, ese 34 % se puede convertir en 70-80 % fácilmente.
Es cierto que las cantidades de acrilamida que encontramos en el café son pequeñas, unos 3-5 microgramos por taza. En el café soluble las cantidades son mayores, incluso el doble. (33)
Sin embargo, realmente no se conoce a ciencia cierta cuál es la cantidad en la que podría ser un problema para la salud.
Los efectos neurotóxicos se estima que son en cantidades más elevadas. Por otro lado, incluso en cantidades pequeñas no se puede descartar totalmente el riesgo de cáncer. (34)
De hecho, la Agencia internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó la acrilamida como una sustancia potencialmente cancerígena.
Un episodio importante en toda esta historia es que el juez Elihu Berle, del Tribunal Superior de California, en el litigio del Consejo de Educación e Investigación sobre Tóxicos contra Starbucks Corporation y otros, el 28 de marzo de 2018, dictaminó que las empresas que suministran café para llevar como Starbucks y otras similares, deberán poner en la etiqueta una advertencia por riesgo de cáncer en los cafés y sus productos derivados, que se vendan en el estado de California. (35)
Quién sabe si esta sentencia es pionera y acaba estableciéndose en más ciudades y países.
El tabaco. (25) Es cierto que contiene otras muchas sustancias cancerígenas pero la acrilamida es una de las mayoritarias al consumirlo.
Por lo tanto, uno de los mayores causantes de la exposición del organismo a la acrilamida, sin contar con el tabaco, es el café.
Son cantidades muy pequeñas pero realmente, el abuso de esta sustancia, puede ser un riesgo para la salud.
Cuantas menos papeletas compres, menor riesgo tendrás de padecer cáncer y otras enfermedades vinculadas con la acrilamida, como la infertilidad masculina y neurotoxicidad.
Uno de los mayores alimentos con más cantidad de micotoxinas (moho) es el café.
Los productos procesados como el café, durante su preparación, están sometidos a diferentes contaminantes como microorganismos y hongos.
En el caso del café esta situación se agrava debido a que se deja fermentar al aire libre entre 12 y 40 horas. Además de que luego se almacena. Todos estos procesos generan micotoxinas.
Los hongos pueden generar compuestos tóxicos que se denominan micotoxinas. Estas sustancias dadas las situaciones del cambio climático están creciendo exponencialmente y actualmente afectan al 25 % del cultivo mundial. (36)
Estas sustancias son citotóxicas por lo tanto generan riesgos cancerígenos. También son neurodegenerativas, dañan el sistema inmune, son proinflamatorias y son tóxicas para el hígado.
Además generan toxicidad en la microbiota que como se ha demostrado en los últimos años juega un papel importantísimo en la salud general de las personas. (37–39)
En el café la micotoxina que se encuentra en mayor cantidad es la ocratoxina A (OTA).
De hecho la legislación europea, de los 400 tipos de micotoxinas conocidos, solo regula la ocratoxina A. Y como vas a ver a continuación no siempre se cumple.
Hasta la fecha, no se tiene del todo claro si los niveles de micotoxinas encontrados en el café son preocupantes. Pero realmente, como vas a ver ahora, la cantidad de moho y por lo tanto de micotoxinas, que hay en ciertos cafés son realmente preocupantes.
Es importante remarcar que se ha confirmado que los granos defectuosos contienen mayor número de toxinas. Tanto estos granos como el café de baja calidad, por desgracia, son los más consumidos.
En un futuro esta clase de productos podrían convertirse en un peligro para la salud pública en los países cafetaleros, si no lo es ya.
Por estrategia comercial es fundamental eliminar por completo la ocratoxina A y demás toxinas derivadas del moho.
Sin embargo, existen caficultores que en ocasiones “arrojan” los granos que no cumplen con los estándares de la ocratoxina A. El efecto es el contagio en cadena del resto de granos que se pongan en contacto con él.
Es importante remarcar que por lo general un gran porcentaje de las micotoxinas aguantan los procesos del tueste.
Un estudio de la Universidad de Valencia, analizó la presencia de 18 tipos de micotoxinas, de las 400 que conocemos, en 103 marcas diferentes de café.
El resultado fue la presencia de micotoxinas en un 93% de las muestras. (40)
Incluso 5 excedían los límites permitidos de 5 µg / kg de la acratoxina A, el único subtipo regulado por la legislación.
Otro tipo de micotoxinas, no reguladas por la legislación, oscilaban entre 0,69 µg / kg y 282,89 µg / kg. (40)
Los cafés descafeinados tienen más presencia de micotoxinas. Además las cápsulas son, con diferencia, las que más cantidad de micotoxinas tienen.
Se encontró una muestra de un café descafeinado en capsula que contenía 32,40 μg/kg de acratoxina A, un 640 % más de lo permitido por la legislación. (40)
Es muy complicado controlar la cantidad de micotoxinas en los café más baratos, los cuales utilizan el grano más económico y el que peor procesado ha tenido, maximizando así su contenido en micotoxinas.
Por eso cuando digo que los cafés que normalmente se venden en el supermercado son veneno es por algo. Por desgracia son los más consumidos por precio y disponibilidad.
Realmente el contenido de micotoxinas se ve minimizado con un correcto procesado del grano. Es decir: un correcto lavado, secado y almacenamiento. Con un control minucioso de la humedad.
Hay variedades de café, llamados de especialidad y sin defecto, que garantizan estos procesos.
El problema es que la gran mayoría del café que se consume proviene de granos defectuosos y de procesados con bajo control. Favoreciendo el crecimiento de mohos y por lo tanto de micotoxinas tóxicas.
Por último me gustaría remarcar que la legislación actual solo regula la ocratoxina A, sin tener en cuenta las más de 400 tipos de micotoxinas que se conocen. Realmente sabemos muy poco de ellas y sus riesgos para la salud.
Lo que sí que sabemos es que los cafés menos cuidados contienen grandes cantidades de moho y micotoxinas.
El consumo de café en cápsulas es una gran exposición del organismo al aluminio y partículas de plástico, cuyo consumo trae numerosos problemas para la salud.
Los metales pesados son elementos muy tóxicos que cada vez están más presentes en los alimentos debido a la contaminación de las aguas y el suelo.
Crean toxicidad debido a que tienen efecto acumulativo en el organismo y es muy difícil eliminarlos.
Hay muchos tipos de metales pesados y este artículo no va sobre este tema pero hablemos del aluminio y su vínculo con las cápsulas de café.
La gran mayoría de cápsulas están hechas con aluminio y plástico.
En principio, estos envases tienen un esmalte interno protector que evita la contaminación de alimento con el aluminio.
Las cápsulas al verse dañadas o golpeadas pueden contaminar el contenido. Cuando se hace el café en capsulas la propia máquina, rompe la parte del aluminio y entra en contacto con el café, contaminándolo.
Por lo tanto, al consumir ese café, estás exponiendo tu organismo al aluminio.
Recuerda que estos metales pesados tienen la capacidad de almacenarse y el consumo diario de 1-3 capsulas de café puede ser un gran factor de exposición al aluminio.
El aluminio es neurotóxico, muy asociado a enfermedades neurodegenerativas y tiene efectos adversos en las funciones mitocondriales. (41)
Al calentar el plástico se da una transmisión de partículas al café.
Las partículas de plástico están en todas partes ya que la contaminación global es tal, que estamos continuamente ingiriendo partículas de plástico.
Por lo tanto, si usas las capsulas de plástico-aluminio y, por su puesto, si usas las de plástico, en el café que te bebas habrá presencia de microplásticos, nanoplásticos o monómeros de plástico.
Estas partículas son tan pequeñas que probablemente sean fagocitadas por las células intestinales.
Se estima que cada semana ingerimos un total de 5 g de plástico. Sumando todas las partículas de plástico que se consumen con los diferentes alimentos y el consumo de agua.
Un exceso de exposición al plástico tiene efectos en la salud a nivel:
Los impactos incluyen cáncer, diabetes, y toxicidad para el desarrollo y crecimiento. (37)
Puede parecer que las cápsulas de café son un grandioso y práctico avance, pero no es así.
El plástico, el aluminio y todo lo que se ve involucrado en la realización del café mediante este método hace que el café tenga aún mas razones para no consumirlo.
Las cápsulas de café requieren innecesarios recursos para su fabricación y generan excesivos desechos.
No se pueden reciclar con facilidad porque mezclan aluminio y plástico. Son 6 gramos de café para 3 gramos de envoltorio.
Cada año se tiran 7.000 millones de cápsulas a la basura.
Realmente la situación medioambiental está muy delicada y este tipo de caprichos innecesarios debería reducirse al máximo.
Hazle un favor a la naturaleza y hazte tú el café.
Normalmente no se presta mucha atención a la limpieza de estas máquinas.
Un estudio que analizó diferentes muestras del café de desecho, en el contenedor de las máquinas de cápsulas de café, encontró la presencia de entre 35-67 tipos de géneros de microorganismos, muchos de ellos tóxicos. (42)

Puedes observar en la parte B de la imagen de arriba, los diferentes tipos de microorganismos que se encontraron en los 9 tipos de máquina que se analizaron.

El café es una sustancia muy compleja, al igual que toda la evidencia científica que hay a su alrededor.
Bajo mi punto de vista, el café nunca debería ser recomendado por las personas que se dedican a proteger la salud pública y mucho menos en las cantidades de 3-4 cafés diarios, cantidades supuestamente “seguras” para las organizaciones.
Incluso he oído decir a algunos profesionales que el consumo de 6-7 cafés al día es una forma de potenciar la salud
El consumo de café diario no es un hábito saludable.
Y si de verdad quieres consumir café, hazlo de forma responsable y cuando realmente lo necesites.
Mi consejo es que sea un alimento de consumo ocasional. Es decir 2-3 veces por semana, como mucho. Y por supuesto siempre un café de calidad, poco tostado y que garantice un procesado correcto.