
Recuerdo la primera vez que escuche algo acerca de dejar de procrastinar. Fue un momento complicado… no sabía lo que significaba, pero debía ser algo terrible. Y así me sigue pareciendo hoy en día. “Soy un procrastinador nato” me dijo un amigo… por mi cabeza pasaron cosas horribles imaginándome que podía ser aquello.
La procrastinación frena nuestra vida, no nos permite desarrollarnos, ni vivir la vida que nos merecemos. Un dato, al menos 1 de cada 4 personas se considera procrastinador. Con sinceridad, me parece un dato preocupante, por eso este articulo tiene todo el sentido.
Si eres de los que dejan las cosas “para más tarde” , esto es para ti. Superar la procrastinación es mucho más sencillo de lo que te imaginas. No lo dejes para mañana, puedes acabar con la procrastinación hoy mismo. No tienes por que ser un procrastinador.
Empecemos por lo básico.
¿Qué es procrastinar?
La mejor forma de ilustrarlo, es este video cortito que te aclarará los conceptos.
El lado positivo de postergar las cosas
Posponer las cosas en cierto momentos y como excepción podría ser beneficioso. Nos puede dar más tiempo en determinadas situaciones para prepararnos, pensar bien antes de actuar o hablar alcanzar nuestro objetivo de forma beneficiosa. Es lo que permite no actuar impulsivamente.
El ciclo de procrastinar las cosas
Excusas – incomodidad – distracción
La procrastinación y la regla de las 3 pes.
Te aseguro que que acabaremos procrastinando si no controlamos los siguientes aspectos:
1.Pereza.
Es primordial vencer a nuestro cerebro, pues este siempre quiere hacer lo mínimo posible. Bluma Zeigarnik, psicologa rusa, realizó estudios por los que llegó a la conclusión de que cuando se comienza una actividad la mente experimenta una especie de ansiedad hasta que se termina lo que se esta haciendo. Al cerebro no le gusta nada dejar las cosas a medias. En cambio, cuando terminas la actividad la mente se siente aliviada y se calma, se relaja.
Tendemos a querer terminar las cosas que hemos empezado y nos importan. Por lo tanto empecemos, y cuanto antes mejor, de esa forma venceremos a la pereza.
2.Pasión.
Necesitamos pasión para hacer las cosas. La pasión es el carburante que nos lleva más allá de donde creemos poder llegar.
3.Perfeccionismo.
Hay que acabar con este lastre. No necesitamos la bicicleta perfectamente equilibrada para recorrer camino, ya se irá ajustando sola o cuando tengamos oportunidad en el camino. Se imperfecto y échate al camino. Pisotea la procrastinación.
Para vencer la pereza podemos utilizar la técnica del pensamiento doble que nos dice que para ponerte manos a la obra, debes pensar en lo negativo y lo positivo. es decir los pros y los contras. Si nos frenamos para realizar una actividad, realizemos un breve análisis con cosas a favor y en contra de hacerla o no. Podemos realizarnos preguntas para hacer este analisis del tipo:
Recuerda que el miedo siempre se presenta en este proceso, pero tenemos que aprender a caminar con esa emoción si queremos acabar con la procrastinación.
Pero además tenemos que vencer a nuestro cerebro ¿Cómo lo hacemos de forma rápida y sencilla? Dejar de procrastinar puede ser fácil si le dedicas el tiempo que se merece.
La técnica de “solo unos minutos” para vencer a la pereza.
Las investigaciones demuestran que la regla de “sólo unos minutos” es muy eficaz para dejar de procrastinar y puede ayudar a terminar las tareas más arduas. Para vencer el primer momento de pereza tenemos que engañar al cerebro diciéndole “Voy a hacer esto por solo unos minutos”, y puedes estar seguro de que esos pocos minutos realizando la actividad van a crear esa famosa ansiedad mental de la que habla Zeigarnik que nos mantendrá pedaleando. Sentiremos la necesidad imperiosa de seguir con ella hasta acabarla. Luego todo irá rodado y en un alto porcentaje cuesta abajo.
Si tienes una lista pendiente de cosas que nunca hacéis, no te fijes el objetivo de acabarla, simplemente dedica unos minutos a una de ellas. Sin daros cuenta, la habrás dedicado más tiempo del que pensabas y quizás hasta la hayas finalizado.
No procrastines hoy, si puedes procrastinar mañana
Otras consejos que te pueden ayudar a dejar de procrastinar.
Zig Ziglar me enseñó esto hace veinte años. Antes de empezar, organízate. No permitas que los contratiempos, los bloqueos o la ansiedad te hagan decir: “Oye, creo que debería echar un vistazo al correo, o quizá me siente bien echar una cabezadita”. Si lo haces, el cerebro reptiliano se acostumbrará a buscar esa vía de escape una y otra vez.
Seth Godin, experto en marketing
Hoy en día es complicado obtener ayuda como procrastinador. Y eso que la procrastinación puede afectar el trabajo, las relaciones y la salud, por ejemplo por no ir al médico a tiempo cuando detecto algún síntoma preocupante.
La procrastinación es cuestión de niveles. Se puede ser más o menos procrastinador. El objetivo es que se reduzca hasta llegar a un nivel asumible, no somos maquinas. Con eso ya habremos dado un gran paso para mejorar nuestra calidad de vida y nuestra felicidad.
Y aquí acaba este post, que por cierto, pensaba dejar para mañana espero que te ayude aunque solo sea un poquito a dejar de procrastinar. Por cierto, déjame un comentario con tu opinión… ¡nos encantará!
Namasté 🙏
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