La seguridad en nosotras mismas es algo que cada vez más mujeres demandamos, y en muchas ocasiones se trata de una cuestión relacionada incluso con nuestra zona más íntima.
Tras un embarazo, parto, cambios hormonales como la menopausia o incluso tras haber sufrido obesidad, las paredes vaginales pierden elasticidad y grosor, provocando la relajación del suelo pélvico.

El suelo pélvico tiene un papel fundamental en muchas de nuestras funciones vitales. Está compuesto por conjunto de músculos y tejidos conjuntivos que tapiza la parte inferior de la pelvis. Entre sus funciones está la continencia de la orina y las heces y la función sexual, siendo en gran parte responsable de la calidad de las relaciones sexuales, y por ultimo una función de sostén, siendo responsable de la posición y correcto funcionamiento de la vejiga, útero, vagina y recto.
Se precisa una primera valoración por parte del especialista: las ginecólogas de Clínica Sanabria realizarán una historia clínica y una exploración para indicar el tratamiento con el laser de CO2, dependiendo de los síntomas y particularidades que presente cada paciente.
¿En que consiste el tratamiento?
Valoraciónpor parte de la fisioterapeuta especializada de suelo pélvico. Realizamos una exploración física, externa e interna (vía vaginal y/o anal) de la musculatura, así como de la pelvis, el abdomen, el diafragma y la postura y con el biofeedback manométrico tomaremos valores en cuanto a tono muscular, fuerza y resistencia del que partimos.
A partir de los datos obtenidos, plantearemos y explicaremos las pautas a seguir a la paciente, que junto con el tratamiento del láser CO2 (dos sesiones separadas por 6 semanas), se conseguirán los resultados más óptimos para la mujer.
Al terminar las sesiones con el láser CO2, la paciente será nuevamente valoradapor la fisioterapeuta del suelo pélvico para ver de una forma objetiva la mejoría conseguida, así como informarla de los pasos a seguir en su vida cotidiana.
¿Cómo actúa el láser?
El laser de CO2 (GYNELASE) actúa corrigiendo en solo dos sesiones, la atrofia vaginal, la relajación vaginal y las pérdidas de orina leves y moderadas de una forma cómoda, segura y eficaz sin incisiones, sin cirugía y solo con anestesia local. Los resultados son excelentes y sin ningún efecto secundario, permitiendo a la mujer mejorar su calidad de vida.
La ginecóloga introduce en la vagina un dispositivo similar al espéculo que se utiliza normalmente para la toma de una citología. El laser viaja por el interior de este dispositivo, aplicando energía en el interior de la vagina de forma fraccionada. Esto provoca un efecto térmico controlado sobre la mucosa y submucosa vaginal, que favorece el tensado y la retracción del tejido.
El calor generado por el láser actúa sobre las fibras de colágeno, reorganizándolas y favoreciendo la formación de nuevo colágeno que aumenta el grosor de las paredes de la vagina. Esto consigue que los tejidos vaginales se contraigan recuperando el tono vaginal. El tratamiento con láser requiere dos sesiones que se realizan con un intervalo de 45 días entre ellas, sin periodo de recuperación. 
¿Para quién está indicado el láser?
¿Qué buscamos con el láser?
¿Cuáles son las ventajas del láser de CO2 con respecto a otros tratamientos?
Ahora es el momento. Recupera tu confianza íntima de la mano de Clínica Sanabria. Te atendemos en el 958 204 252 o en www.clinicasanabria.com.