¿Qué es la hidroterapia?
La hidroterapia se define como el uso del agua como terapia. Propiedades del agua como la presión o la temperatura resultan altamente favorecedores para tratar diversas dolencias, como, por ejemplo, las musculares. Los chorros de agua a presión, los vahos, los baños y las actividades en la piscina favorecen la recuperación muscular.

¿Por qué es tan beneficiosa la hidroterapia?
En el caso de los deportistas, la hidroterapia es particularmente beneficiosa, ya que permite “entrenar” (hacer ejercicios dentro del agua, por ejemplo) sin que las articulaciones o la lesión empeoren. Esto es debido a la escasa resistencia que ofrece el agua, por lo que los movimientos, aunque sean los mismos que en seco, son mucho más suaves para músculos y huesos.
La hidroterapia es el tratamiento que se lleva a cabo con el agua. Este agua se suele usar a diferentes temperaturas alternando entre muy fría, media y caliente. El tratamiento es corporal y se leva a cabo en la zona lesionada.
Existen dos formas de hacer esta terapia.
Las duchas de agua caliente, de por si, mejoran la circulación porque abren los vasos sanguíneos, por el contrario, e agua fría, consigue el efecto contrario, reduciendo la circulación en la piel pero aumentando de forma notable en sus órganos internos.
Los balnearios, reino de la hidroterapia
Existen varios balnearios de aguas termales que ayudan a personas que han sufrido accidentes o lesiones. Ya en la antigua Roma, se llevaban a cabo estos baños por sus diferentes beneficios para el organismo. Estos beneficios son conocidos en todo el mundo y en todo tipo de lesiones. no importa que fuera durante la práctica de algún deporte o en el trabajo. También se conocen sus beneficios antiestrés que ayudan a las personas a relajarse.
La hidroterapia es una medicina alternativa que no tiene ningún tipo de edad para empezar a hacerla, por lo que niños y mayores pueden beneficiarse tranquilamente de ella.
En enfermos del corazón o personas con la tensión alta e incluso mujeres embarazadas, no es aconsejable aplicarla bajo ningún motivo.
La mejor forma de hacer un tratamiento de este tipo es acercarnos a uno de los cientos de balnearios de aguas termales que hay en España. El más famosos y el que mejor crítica tiene es el balneario de Ledesma.
Modalidades de hidroterapia
Ver imagenEntre las distintas modalidades terapéuticas de la hidroterapia se encuentran, como comentábamos, los baños, que pueden ser de simples (un tanque de agua fría o caliente, en el que se introduce al paciente), de vapor (proyectar vapor a gran temperatura sobre la zona de la lesión), de contraste (los llamados baños escoceses, que combinan agua a distintas temperaturas) o el hidromasaje termal, para activar la circulación de la sangre.
Los chorros de agua consisten en aplicar, desde un solo punto, agua a mucha presión sobre la zona a tratar. La ducha, en cambio, emite el agua de manera más fragmentada. También existe la posibilidad de aplicar compresas, es decir, paños empapados en agua fría o caliente que se aplican en el punto afectado.
La hidroterapia consiste en la utilización del agua, y de todas sus propiedades con fines terapéuticos, y es que el agua, sea cual sea la temperatura a la que se encuentre o el estado en el que se utilice, tiene finalidades curativas, en cuanto a enfermedades y lesiones, esta técnica se viene utilizando desde tiempos inmemoriales, se dice que se comenzó a utilizar en la antigua Grecia. Para aplicar la hidroterapia hay diversas formas, ya sea mediantes chorros, baños, duchas, abluciones…
En cuanto a los baños se pueden aplicar de muchas formas, y es que hay una gran variedad en cuanto a este tipo, pueden ser baños totales o parciales, variando la temperatura de los mismos según la funcionalidad y el tipo de baño que sea.
Otro tipo de hidroterapia es mediante duchas, su efecto se realiza a través de la presión que el agua ocasiona al salir de la ducha. En este tipo, se pueden aplicar distintas presiones según la fuerza con la que se decida emplear el agua.
También podemos encontrar los chorros, de los que su aplicación se basa en la emisión de agua a alta presión a través de un solo agujero lo que permite concentrar la acción sobre un punto determinado.
Otro tipo de esta técnica son los aditivos, que son complementos que se utilizan con el agua, y que tienen diversas finalidades.
Por último encontramos tanto los lavados, que se realizan con un paño húmedo, las compresas, que con envolturas con las que se curan heridas y las abluciones, que es el agua que directamente se derrama sobre el cuerpo.
BENEFICIOS de la hidroterapia
La hidroterapia tiene resultado psicológico en la patología en la cual el agua favorece al movimiento y reduce las resistencias, de tal manera que el individuo efectúa acciones o movimientos que de otra manera sería imposible de realizar. La baja temperatura del agua (fría) causa una sensación de estímulo mientras que por el contrario una temperatura elevada del agua (caliente) provoca un estado de relajación, sueño y sedación. Así mismo los tratamientos grupales acrecientan el grado de relación con otros pacientes y los lleva a un efecto benéfico
.Los beneficios mecánicos: Los factores mecánicos hidrostáticos se originan por la presión que ejerce un líquido sobre un cuerpo sumergido (presión hidrostática). El cuerpo de un paciente sumergido en el agua disminuye notablemente su peso. Dicho principio hidrostático asegura beneficios en la inmersión por que descarga las extremidades y nos permite la carga precoz (dentro de una piscina). Ayuda a la movilización activa en caso de la pérdida de la fuerza en los músculos. Distribuye el flujo sanguíneo, ayudando así el retorno venoso de los miembros inferiores.Factores hidrodinámicos: el movimiento pausado no halla resistencia apreciable y a más velocidad, es mayor la resistencia .El incremento de la superficie (aletas) aumenta el trabajo muscular y la resistencia.
Hidroterapia para la recuperación muscular
La hidroterapia se define como el uso del agua como terapia. Propiedades del agua como la presión o la temperatura resultan altamente favorecedores para tratar diversas dolencias, como, por ejemplo, las musculares. Los chorros de agua a presión, los vahos, los baños y las actividades en la piscina favorecen la recuperación muscular.
¿Por qué es tan beneficiosa la hidroterapia?
En el caso de los deportistas, la hidroterapia es particularmente beneficiosa, ya que permite “entrenar” (hacer ejercicios dentro del agua, por ejemplo) sin que las articulaciones o la lesión empeoren. Esto es debido a la escasa resistencia que ofrece el agua, por lo que los movimientos, aunque sean los mismos que en seco, son mucho más suaves para músculos y huesos.
La hidroterapia fomenta la promoción de la salud a partir de tratamientos terapéuticos que convierten el agua en un medio beneficioso para el bienestar. Distintos centros activan el uso de la hidroterapia. Por ejemplo, las saunas, los balnearios, los spas o las termas.
¿Cuáles son los beneficios de la hidroterapia?
Sin embargo, más allá de los beneficios terapéuticos de la hidroterapia, no está indicado para todas las personas. Por ejemplo, puede tener algún tipo de contraindicación en el caso de sufrir algún problema de hipertención, diabetes o trastornos cardiovasculares. Sin embargo, ante cualquier duda, siempre es mejor que consultes con tu médico que es quien mejor puede asesorarte de un modo personalizado.
Los balnearios se han actualizado de forma notable, actualmente, muchos centros muestran instalaciones cuidadas que hacen de la experiencia de esos lugares un disfrute de los sentidos a partir de la paz que inspiran. Los tratamientos del balneario también pueden ser terapéuticos para tratar los reumatismos asociados a la edad.
Además, el contexto acuático también potencia la libertad de movimientos de una persona con un menor nivel de esfuerzo. El agua representa el valor de la pureza, por esta razón, la hidroterapia utiliza los recursos medicinales del agua ya sea por su valor mecánico o térmico. Solo hay que echar la vista al pasado para tomar conciencia de cómo la hidroterapia se ha actualizado en la forma pero no en el fondo. Ya que las temas son una práctica con siglos de historia. La hidroterapia está presente en muchas formas diferentes, por ejemplo, también puedes relajarte en un jacuzzi, es decir, un bañera con efecto de hidromasaje que aporta un placer integral.
Desde el punto de vista terapéutico, la hidroterapia también tiene cierto efecto relajante, por esta razón, es un calmante para aliviar ciertas molestias físicas. Es decir, reduce la percepción del dolor. Por otra parte, otra de las razones por las que merece la pena disfrutar del momento presente disfrutando de los beneficios de la hidroterapia es que mejora el control de la respiración, algo esencial ya que este es un pilar básico del bienestar.
La hidroterapia no solo ofrece bienestar físico sino que también mejora la salud emocional al aliviar la ansiedad y la tensión anímica que puedes vivir por diferentes factores de la rutina cotidiana. El turismo de salud va en aumento, es decir, cada vez más personas deciden dedicar su fin de semana al placer de descansar. Sin embargo, incluso en tu propia ciudad puedes disfrutar de la hidroterapia de un modo habitual si, por ejemplo, asistes a un spa. Allí encontrarás circuitos de piscinas de agua caliente, fría o templada.
RECOMENDACIONES en hidroterapia
La hidroterapia, se lleva a cabo habitualmente en grandes centros de rehabilitación y en balnearios o piscinas previamente adaptadas para este uso.
Pero presten atención; para beneficiarnos de las propiedades del agua, no es necesario acudir a uno de estos centros, algunas operaciones pueden realizarse en casa.
El concepto es dudoso en cuanto a las propiedades curativas de las aguas terminales, la medicina tradicional siempre pone en tela de juicio esta afirmación popular.
Pero sabido es que las aguas termales tienen un alto contenido de minerales lo que puede llegar a constituir un tratamiento terapéutico alternativo.
En un principio las aguas mas interesantes para nosotros serian las calientes, esta son un calmante natural contra los procesos inflamatorios, ya que provoca una reducción del dolor y alivia la tensión en la zona afectada.
Los procesos inflamatorios agudos (como la artritis) requieren de estímulos fríos, mientras que para los procesos crónicos degenerativos se aconseja el estimulo con agua caliente.