Existe la creencia de que los huevos suben el colesterol, pero es importante destacar que el nivel de lípidos en sangre de una persona depende de varios factores, como su dieta general y sus hábitos de estilo de vida. Si bien es cierto que los huevos contienen colesterol, este no se traduce automáticamente en un aumento del colesterol en sangre al consumirlos. De hecho, hay estudios que han demostrado que esto es falso.

Cada huevo grande contiene aproximadamente 200 mg de colesterol, concentrado principalmente en la yema. La clara de huevo, no contiene colesterol.
Al consumir un huevo, se ingiere el colesterol junto con otros nutrientes esenciales, como proteínas de alto valor biológico.
Sin embargo, es un error creer que todo el colesterol ingerido a través del huevo se absorbe y se convierte en colesterol plasmático. Solo una pequeña cantidad es absorbida y se convierte en colesterol en sangre.
Además, se ha sugerido que parte del colesterol consumido a través del huevo puede mejorar el perfil lipídico al aumentar el colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad), considerado colesterol bueno.
Al evaluar si un alimento es beneficioso o perjudicial para el colesterol, es esencial considerar su contenido total de grasas y, sobre todo, el equilibrio entre las grasas saturadas y las insaturadas. Según expertos de la Fundación Española del Corazón (FEC), un huevo contiene aproximadamente un 3,6% de ácidos grasos insaturados, de los cuales el 1,6% son poliinsaturados, en comparación con el 2,8% de grasas saturadas. Estas cifras indican que, en principio, los huevos no se consideran perjudiciales para el colesterol.
No existen evidencias sólidas que respalden la idea de que el consumo de huevos, y el colesterol que contienen, esté directamente relacionado con un aumento significativo del colesterol en sangre. Además, no se ha demostrado que la inclusión de huevos en una dieta equilibrada aumente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, a menos que ya existan patologías previas relacionadas con el colesterol.
Las personas adultas en buen estado de salud pueden consumir de 3 a 4 huevos al día sin inconvenientes, e incluso pueden optar por una cantidad mayor si lo desean.
No obstante, en el caso de las mujeres, se recomienda un consumo ligeramente menor, alrededor de 1 a 2 huevos al día.
Los niños hasta los 8 años, pueden consumir hasta 3 o 4 huevos a la semana.
A partir de los 8 años y hasta la adolescencia, es aconsejable que consuman un huevo al día.
Si se tiene colesterol excesivamente alto, la recomendación más común es limitar el consumo de huevos a alrededor de 2 a 3 por semana.
Además, es importante acompañar esta restricción con otros cambios en el estilo de vida, como el ejercicio regular, la eliminación de grasas trans y la reducción de las grasas saturadas, así como hábitos saludables que excluyan el tabaco y el sedentarismo.
Siempre es aconsejable buscar la orientación de un profesional de la salud o un nutricionista debidamente cualificado para adaptar la dieta a las necesidades individuales y mantener una salud cardiovascular óptima.
Huevos cocidos: Los huevos cocidos son una fuente de proteínas de alta calidad y se pueden disfrutar solos, en ensaladas o como parte de platos fríos.
El huevo es un aliado destacado para aumentar la masa muscular gracias a su contenido proteico. Para lograr este objetivo, se aconseja consumir alrededor de 3 o 4 huevos al día, preferiblemente cocidos, y complementar esta ingesta con actividad física regular.
Durante el ejercicio, los músculos pueden experimentar daño y se produce un aumento del estrés oxidativo debido al elevado consumo de oxígeno.
Los nutrientes, incluidas las proteínas presentes en los huevos, desempeñan un papel crucial en la reparación de estos efectos adversos, razón por la cual los huevos son un alimento esencial en la dieta de muchos deportistas.
En muchos casos, hay deportistas que consumen el huevo en crudo pensando que hay un aporte de proteínas mayor, y esto es falso.
Además del riesgo de intoxicación alimentaria asociado al consumo de huevo crudo, es importante destacar que se obtiene menos proteína en comparación con el huevo cocido.
El huevo cocido proporciona aproximadamente el 91% de las proteínas que contiene, el huevo crudo solo brinda alrededor del 50%, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.
Además de las personas con alergias conocidas, es importante destacar que las mujeres que padecen enfermedades quísticas ( quistes mamarios o SOP (ovarios poliquísticos)) deben evitar el consumo de huevos.
Asimismo, aquellos individuos con problemas circulatorios o niveles elevados de ácido úrico también deben restringir su ingesta de huevos.
En relación con las personas que enfrentan problemas hepáticos, es importante señalar que no es necesario eliminar completamente el huevo de su dieta, como sugiere la Fundación para el Estudio de las Hepatitis Virales (FEHV). Se puede incluir el huevo en la alimentación si se padece una enfermedad hepática, ya que el hígado puede beneficiarse de sus numerosas propiedades nutritivas. En este caso, el consumo de huevos debe basarse en una evaluación individualizada del paciente.
Experiencia personal
Personalmente, al igual que el resto de mi familia, consumimos de 2 a 3 huevos diarios desde siempre (principalmente en el primer desayuno). Y no, no tenemos colesterol.
Cabe añadir que en mi caso, tengo SOP (síndrome de ovarios poliquísticos) en el cual se desaconseja el consumo de huevos, pero en mi caso no me supone ni un solo inconveniente.
Al contrario, es un enorme beneficio para la salud teniendo en cuenta mi dieta y mi ejercicio de intensidad diario.
Recuerda que este es un portal informativo con información médica contrastada, pero nunca sustituye una pauta o consejo médico. Ante la duda y circunstancia personal, solicita ayuda profesional médica.
Si te ha gustado éste tipo de contenido, me ayudarías mucho si me lo haces saber dejando tu comentario más abajo.
Comparte para que llegue a más gente y de esa pueda seguir aportando contenido de calidad a éste portal web informativo.
¡Gracias!