Toda persona que comienza a realizar cualquier tipo de actividad física acarrea consigo el riesgo de presentar un evento cardiovascular o morir por causas cardiovasculares durante una sesión de ejercicio. Por tal motivo, antes de prescribirle actividad física al paciente debes estratificar el riesgo cardiovascular de dicha persona para saber si antes se le debe enviar a su médico de cabecera, si el paciente debe realizarse una prueba de esfuerzo o si puede comenzar a realizar actividad física de inmediato.
Mediante la toma de estas medidas, además de minimizar el riesgo de presentar un evento cardiovascular durante una sesión de ejercicio, se sabrá cuál es la intensidad más adecuada con la que debe comenzar el paciente y hasta dónde y cómo puede progresar.
Cuestionario PAR-Q
El cuestionario de aptitud para la actividad física es una herramienta sencilla de auto-selección dicotómica que puede ser utilizado por cualquier persona –entre los 15 y los 69 años de edad– que está planeando comenzar un programa de ejercicios. Los fisioterapeutas deben aplicar este cuestionario a cualquier paciente que se atienda ya que además de tratar la patología de base por la cual el paciente acude a nosotros, impera el deber de prescribirle actividad física para que mantenga o mejore el estado de salud general que posee.
Si el paciente responde SÍ a una o más de las preguntas planteadas en el cuestionario PAR-Q(1) debería consultar con su médico de cabecera antes de comenzar a realizar actividad física, y cuando comience debe iniciar con una intensidad ligera la cual debe incrementar de manera progresiva a medida que el cuerpo se acostumbre a estar activo físicamente.
Estratificación del riesgo inicial
Una de muchas formas de estratificar el riesgo inicial de presentar un evento cardiovascular o morir por causas cardiovasculares durante una sesión de ejercicio es a través de las directrices de la novena edición de la Guía para pruebas de esfuerzo y prescripción del Colegio Americano de Medicina Deportiva(2) que se fundamenta en establecer si el paciente posee factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares –principalmente de origen isquémico.
El posterior análisis de esta estratificación de riesgos será el que nos permita prescribir la dosis adecuada de actividad física –frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de ejercicio– individualizada para cada paciente, y saber de antemano si el paciente antes de comenzar un programa de ejercicios debe acudir a su médico de cabecera para obtener una aprobación médica, una indicación de realizar una prueba de esfuerzo y/o si esta prueba debe estar supervisada por un médico.
Factores de riesgo de enfermedad arterial coronaria según la ACSM:
Según la Guía para pruebas de esfuerzo y prescripción del Colegio Americano de Medicina Deportiva, los siguientes son los factores de riesgo que predisponen a una persona a padecer alguna enfermedad arterial coronaria:
Factor que elimina a cualquiera de los anteriores: HDL elevado > 60 mg/dl
Signos o síntomas sugestivos de enfermedad cardiovascular o respiratoria según la ACSM:
Según la misma guía, si el paciente sufre cualquiera o varios de estos signos o síntomas lo más probable es que padezca de alguna enfermedad cardiovascular o respiratoria:
Enfermedades que estratifican al paciente en riesgo elevado según la ACSM:
Al padecer cualquiera de las enfermedades citadas a continuación, el riesgo cardiovascular del paciente se estratifica como elevado:
Utilidad de la estratificación del riesgo según la ACSM:
Después de estratificar a tu paciente en alguno de los tipos de riesgo se sabrá si requiere de un examen médico y/o de una prueba de esfuerzo (con o sin supervisión médica) antes de poder realizar la prescripción fisioterápica de actividad física, además de indicaciones para la progresión, en términos de intensidad, del ejercicio. Se especifica a continuación:
Prescripción fisioterápica de actividad física aeróbica
Tomando en cuenta la historia clínica, la anamnesis, los cuestionarios aplicados y la preferencia de actividad física que el paciente exprese querer realizar. En términos generales la prescripción de actividad física debe abarcar estos 4 componentes(3):
Conclusión
Antes de prescribirle actividad física al paciente se debe estratificar el riesgo cardiovascular de dicha persona para saber si antes se debe remitir a su médico de cabecera, si el paciente debe realizarse una prueba de esfuerzo o si puede comenzar a realizar actividad física de inmediato.
Mediante la toma de estas medidas se reducirá el riesgo de que el paciente sufra un evento cardiovascular o muera –por causas cardiovasculares– durante una sesión de ejercicio. Además, se sabrá qué frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de actividad física prescribirle al paciente y cómo puede progresar.
Referencias bibliográficas
1. Canadian Society for Exercise Physiology. PARQ & you. Ontario; 1994.
2. Pescatello L, Arena R, Riebe D. Thompson P. ACSM’s Guidelines for Exercise Testing and Prescription 9th Ed. Philadelphia: Wolters Kluwer/Lippincott Williams & Wilkins; 2014.
3. Hodge K, Sleivert G, McKenzie A. Smart Training for Peak Performance: A Complete Sport Training Guide for Athletes. Auckland: Raupo Publishing; 1996.
Ver imagen