La inactividad física es la ausencia de practicar actividades recomendadas para una buena salud. Es uno de los principales factores que conllevan al desarrollo de enfermedades. Sin embargo, para entenderlo mejor, es necesario conocer qué es la actividad física.
La actividad física se refiere a los movimientos corporales que hacen las persona. Sin embargo, no debe confundirse con ejercicios. Si bien está relacionada, los ejercicios son una subcategoría de la actividad física que también ayuda a tener un mejor estado físico y beneficia la salud.
Según la Organización Mundial de la Salud la inactividad física se ubica entre los 5 primeros factores de riesgo por enfermedades crónicas no comunicables. En principio porque con la inactividad física se multiplican los riesgos de que el sistema cardiovascular sufra daños. Además puede tener este otro tipo de consecuencias:
Por el contrario, la actividad física ayuda a evitar padecer alguna de estas enfermedades y con el ejercicio se logra mejorar el peso e incluso se obtiene una estabilidad del control de la tensión arterial.
Con frecuencia se asegura que sedentarismo e inactividad física son sinónimos, pero no es así. Ambos términos están fuertemente relacionados entre sí, pero no son lo mismo.
El sedentarismo es pasar largos periodos de tiempo en actividades de bajo consumo energético, es decir, pasar mucho tiempo sin realizar movimientos corporales. Hace referencia a esos momentos del día en el que no se hace ningún esfuerzo, por ejemplo, ver televisión, estar acostado, en tiempo de ocio, entre otras.
Por su parte, la inactividad física se refiere al incumplimiento de recomendaciones de actividad física que fueron propuestas por diferentes organizaciones que promueven el tener una salud optima.
La actividad física debe ser práctica y en forma sistemática para lograr la prevención de enfermedad y el desarrollo de la salud, obteniendo condiciones optimas para el cuerpo.
Aunque el mayor beneficios es prevenir enfermedades tales como la hipertensión, obesidad, lumbalgias, diabetes y otras, podemos conseguir otros aspectos específicos tales como:
A menudo llevar un estilo de vida activo puede resultar difícil, y como puede no saberse por donde empezar, te dejamos algunas recomendaciones de actividades que pueden ayudarte a dejar la inactividad física.


La realización de actividades físicas se rige en mayor medida por la recomendación de la OMS, la cual se estableció a partir de la edad. Estas serían las siguientes:
Se debe practicar al menos 60 minutos alguna actividad física moderada. Si se quiere aumentar la dificultad, debe tenerse en cuenta que debe ser de forma progresiva.
Realizar actividades durante un tiempo mayor que 60 minutos presenta mayores beneficios. Debe incluirse actividades que fortalezcan los músculos y huesos.
En el caso de los adultos la duración de las actividades físicas debe ser de por lo menos 150 minutos semanales. Estos deben ser 75 minutos de actividades físicas intensas y 75 minutos de actividades físicas moderadas.
Una vez obtenida una resistencia mínima es recomendable que los adultos alcancen los 300 minutos semanales de actividad física moderada, dado que esto le traerá mayores beneficios.
Incluye actividades de fortalecimiento muscular, dos o más días a la semana. Además deben agregarse ejercicios de calentamiento y ejercicios de enfrentamiento.
Debe practicarse al menos 150 minutos semanales de actividad física, combinada entre moderada e intensa. Igualmente para mayores beneficios se pueden alcanzar periodos de 300 minutos de actividades.
Por su parte, las personas con problemas de movilidad deben procurar practicar actividades físicas que le ayuden a mejorar su equilibrio y así prevenir caídas.
El rápido crecimiento de las ciudades ha influido de forma directa en la inactividad física. Entre alguno de estos aspectos resaltan
Sin embargo, podemos encontrar otras causas que van ligadas a la modernidad. Con ellos nos referimos al uso de tecnologías que hace innecesario, en algunos casos, la necesidad de trasladarse. Por ejemplo, el auge de los teletrabajos permite a muchas personas trabajar desde sus casas e implicar permanecer gran parte del día sin hacer grandes esfuerzos de movilidad.
Si sigues pensando en alguna actividad que te ayude a salir de la inactividad física recuerda que también puedes organizar actividades con tus familiares o amigos que impliquen estar en movimiento. Incluso puedes pensar en realizar actividades en tu sitio de estudio, por ejemplo, organizar torneos de fútbol, voleibol u otro.
Mejorar las funciones del cuerpo es una tarea primordial para todos. Si te cuesta realizar actividades físicas, comienza con actividades de bajo impacto y a medida que tu cuerpo se acostumbre y ganes resistencia regula la dificultad, cuando menos creas ya será parte de tu rutina. Recuerda que puedes contar contactarnos en actividades que fortalezcan los músculos y que es indispensable dedicarle tiempo a cuidarte.