Agotamiento, apatía y falta de concentración. Todos en algún momento hemos pasado por ello, y no es raro, porque la falta de vitalidad puede tener infinitas causas: factores hormonales, estados depresivos, falta de minerales y/o de vitaminas, infecciones y apnea del sueño, entre otras.
Sea cual sea el desencadenante, siempre conviene ir al médico, quien, aparte de administrarte medicación si lo considera oportuno, probablemente te aconsejará que revises tu dieta. Aquí te avanzamos las pautas con las que notarás mejoría:

Aumenta la resistencia al estrés, da vitalidad y fomenta el rendimiento físico y psíquico. Sin embargo, puede causar efectos secundarios molestos y no te conviene si eres una persona hipertensa o estás embarazada.
Mejora la circulación en el cerebro y eso influye de forma positiva en la capacidad de concentración y de reacción. También refuerzan las defensas.
Es un estimulante suave del sistema nervioso, sobre todo si se trata de té negro. Además, tiene acción tonificante, puede contribuir a reducir los niveles de colesterol y favorece la función de los riñones.
Esta planta que crece en China, Corea y Rusia, ayuda a afrontar situaciones de estrés y, al mismo tiempo, mejora la claridad mental y la rapidez de reflejos.
No se recomienda en caso de alteración cardiovascular grave, epilepsia, embarazo, lactancia ni en niños. Actúa como tónico y estimulante (a nivel nervioso y también sexual).
La naturaleza te ofrece otras sustancias que, si se incluyen en una dieta rica en vitaminas y minerales, pueden dar un plus de energía. Pero debe ser el médico quien indique si te convienen. Nos referimos a:
Puedes ver el post Infusiones que te llenan de energía y vitalidad en la web de BABYCOCINA.