¿Kinesiotaping o no kinesiotaping? Resumen de la evidencia
Es hora de pasar revista a las cintas de colores, esas que hemos usado durante años y que lucen la mar de bonitas cuando hacemos ejercicio, esas que inventó un japonés, Kenzo Kase; y que puso de moda un futbolista inglés, David Beckham.
El año pasado me topé con el estudio KINESIOLOGY TAPING AND THE WORLD WIDE WEB: A QUALITY AND CONTENT ANALYSIS OF INTERNET‐BASED INFORMATION de Bryan G. Beutel y col. que nos venía a decir que la información sobre el kinesiotaping que puedes encontrar en internet es de muy baja calidad y engañosa, así como las discusiones sobre ésta. Además, insisten en que los profesionales de la salud deberíamos tratar de ponernos manos a la obra y empezar a dar información de calidad.
Este estudio esbozó una sonrisa en mi cara, porque esto es aplicable a un millón de técnicas y aparatos y sólo se menciona el pobre kinesiotaping (que la realidad es que de pobre tiene poco). De cualquier manera, este artículo me animó a indagar y tratar de ofrecerte la información más fiable posible sobre el kinesiotaping y te adelanto que a día de hoy no vas a encontrar una información más completa en internet (probablemente porque a día de hoy no veo un duro de nadie, así que conflicto de intereses… ninguno).
El debate sobre el kinesiotaping ha estado en las redes durante mucho tiempo y es un tema que crea bastante controversia, ya que hay gente que se niega a reconocer la evidencia y se guían por la tozudez, tanto para decir que funciona como para decir que no funciona. El otro día mismo, dejé una revisión sistemática en mi grupo de Facebook (muy recomendado, por cierto) en la que se habla de la no efectividad de esta técnica y dejaron un comentario del tipo “pues a mi me funciona”, como si yo tuviera culpa de lo que dice el estudio, junto con todos los males de este universo y los paralelos.
Aquí te dejo un vídeo para que te hagas una idea de lo que el kinesiotaping es:
Yo soy uno más de esos que han hecho uno de los miles de cursos que hay sobre kinesiotaping. En estos cursos te dan cientos de posibilidades para aplicar el tape, con diferentes direcciones, formas, estiramientos y tamaños. Esta entrada no es para echar por tierra o apoyar el kinesiotaping, sino para mostrarte la evidencia científica más importante y mis conclusiones en función a ésta.
Comencemos analizando estudios…
En 2007 tenemos Effects of kinesio taping on the timing and ratio of vastus medialis obliquus and vastus lateralis muscle for person with patellofemoral pain de Wen-Chi Chen y col. que es uno de los estudios que usan las marcas de kinesiotape para mostrar el valor de su herramienta. En este estudio nos hablan de cómo afecta el kinesiotape en la contracción del músculo vasto medial oblícuo en personas con síndrome de dolor patelofemoral. Cuando leemos el número de personas estudiadas (15 y 10 en el grupo control) sabemos que este estudio carece de valor real y si, además, sabemos que está por ver que el músculo mencionado guarde relación con la lesión en cuestión, apaga y vámonos. Este estudio no me vale.
Dejemos estudios pequeños a un lado y vayamos 2012 con A systematic review of the effectiveness of kinesio taping for musculoskeletal injury de Mostafavifar M y col. Se encuentran algunos resultados positivos en la aplicación del kinesiotaping pero normalmente a corto plazo y poco consistentes. Se nos dice que la evidencia es insuficiente debido a que los estudios realizados hasta el momento son de baja calidad.
En 2013, A systematic review of the effectiveness of Kinesio Taping–fact or fashion? de Kalron A y col. nos dice que no se encuentra evidencia en mejora de la fuerza o del rango de movilidad a largo plazo, con la aplicación de kinesiotaping. Tampoco en desórdenes neurológicos o linfáticos. Parece que es efectivo para la reducción del dolor a corto plazo, aunque no hay firme evidencia en la mayoría de desórdenes del movimiento.
Por ahora, la evidencia es una “papa frita”, vaya que no se puede tener en consideración.
En 2015 THE EFFICACY OF TAPING FOR ROTATOR CUFF TENDINOPATHY: A SYSTEMATIC REVIEW AND META‐ANALYSIS de Ariel Desjardins‐Charbonneau y col. Parece ser que el kinesiotaping usado de manera aislada posibilito un mayor rango de movilidad sin dolor en flexión (al levantar el brazo por delante del cuerpo) y abducción de hombro (al levantar el brazo de forma lateral) en tendinopatías del manguito rotador. Por otro lado, se nos dice que hay un alto riesgo de conflicto de intereses en los estudios analizados. Además, dice que hay insuficiente evidencia para afirmar que el kinesiotaping sea eficaz para el tratamientos de las tendinopatías del manguito rotador.
También en 2015, tenemos Effects of Kinesio Taping versus McConnell Taping for Patellofemoral Pain Syndrome: A Systematic Review and Meta-Analysis de Wen-Dien Chang y col. que nos dice que el kinesiotaping parece ser efectivo para la reducción del dolor en personas con síndrome de dolor femoropatelar, lo cuál parece contribuir a una mejoría de la actividad muscular, función motora y calidad de vida. El tape, sin embargo, no parece, tener efecto alguno en la corrección de la alineación de la patela (rótula).
Es hora de plasmar mis propias conclusiones sobre el kinesiotaping y sus virtudes o no. Aquí las dejo:
Esto del kinesiotaping parece haberse convertido en una de esas luchas que no parecen tener fin. Hay muchos defensores y muchos detractores y yo estoy a medio camino entre unos y otros.
Por suerte para algunos y desgracia para otros, los estudios sobre kinesiotaping dejan abierta una puerta a la imaginación. El que quiera pensar que el kinesiotaping funciona, puede decir que hay evidencia (aunque sea pobre, lo cuál normalmente no se dice) de que el kinesiotaping es efectivo. El que esté convencido de que no funciona, se basará en que los estudios no muestran evidencia de calidad suficiente para afirmar que el kinesiotaping funciona. Volvemos a lo de siempre: es evidente que no hay evidencia.
Si tuvieramos que decir los beneficios del kinesiotaping, tendríamos que reducir muy mucho los que aparecen en las páginas web de las marcas que lo comercializan y nos quedaríamos con: posible reducción del dolor, posible mejora de la propiocepción (ya sabemos que la evidencia dice que la propiocepción es un más en prevención) y, además, algunos estudios hablan de que quizás pueda alterar la biomecánica, como se ve en algunos estudios de la cinturaescapular/omóplato (estudios de poco peso, como parece ser la tónica en los estudios del kinesiotaping).
Creo que el kinesiotaping es, al menos, un gran placebo, simplemente porque lo veo en mi clínica. Podrías pensar… “pero es un placebo caro”. Lo es para aquellos que tienen que pagar por el kinesiotaping, en mi caso lo consigo gratis y de colores la mar de bonicos. Además, la fácil aplicación y versatilidad del kinesiotaping, lo convierte en una herramienta muy cómoda que podríamos usar con fines diferentes a los habituales, como podría ser como método compresivo (ya que sabemos que la compresión se recomienda en lesiones agudas, no te olvides de POLICE).
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