
La lesión del cartílago de la rótula, se da en la rodilla ya que, es una articulación que funciona como una polea en nuestro cuerpo apoyándose en tres huesos: la rótula como pieza móvil, y el fémur y la tibia como anclajes, de los cuales la segunda se convierte se articula cuando trabaja el cuádriceps.
Podemos entender la condromalacia como un deterioro progresivo del cartílago de la rótula que es el encargado de proteger a ésta cuando tiene que trabajar. En resumen, se podría resumir como una artrosis específica de la rótula.
Una de las lesiones más frecuente de la parte anterior de la rodilla es la 'rodilla del corredor' que es una manera de nombrar la condromalacia rotuliana en el deportista. Ésta es muy común en los corredores principiantes y en los más veteranos, en los que la capacidad muscular no está íntegra. Además, aquellos que tienen la pelvis ancha son más susceptibles de padecerla, ya que hace que el fémur rote hacia adentro, originando así más rotación en la propia rodilla. Todo esto explica también que sea más frecuente en el sexo femenino que en el masculino.


Su tratamiento se basa en evitar todo aquello que agrava la lesión, posiciones de alto grado de flexión, ascenso y descenso de escaleras, evitar rampas y bicicleta contra resistencia. Además se suelen emplear medidas de fisioterapia (ultrasonidos y electroterapia), movilizaciones de la rótula para evitar adherencias y medidas analgésicas y medicación concreta para disminuir el deterioro. En caso de que esto no surta resultado se puede optar por una intervención quirúrgica para limpiar la articulación y, en ocasiones, la inyección de ácido hialurónico u otra infiltración siempre y cuando lo aconseje el especialista.
Raúl Bravo, fisioterapeuta.