Más de 400.000 pacientes en España padecen esta dolencia. Alrededor del 65 % de las personas con Parálisis Cerebral están diagnosticadas de espasticidad. Muchas de ellas intuyen las consecuencias de este diagnóstico sin saber de forma certera el significado de este vocablo.
Es conveniente dominar los conceptos de algunas patologías, especialmente si nos atañen o afectan a alguna persona muy allegada a nuestro entorno, como puede ser un amigo o un familiar. Si es este tu caso, en el presente artículo encontrarás algunas explicaciones que te servirán para dilucidar con mayor claridad los aspectos principales relacionados con la espasticidad.
¿Qué es la espasticidad?
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la espasticidad es la hipertonía muscular de origen cerebral que se manifiesta por espasmos. Se trata, por tanto, de un término utilizado en el campo de la medicina, que hace referencia a una particular rigidez muscular. Los músculos de todo el cuerpo (principalmente los encargados del movimiento de brazos, piernas y cabeza) tienden a sufrir estiramientos involuntarios.
Se trata, en realidad, de un trastorno motor asociado a diversas patologías -no solo a la Parálisis Cerebral-. El tono muscular de la persona afectada, aumenta de forma involuntaria, provocando una dificultad manifiesta a la hora de realizar los movimientos normales de la vida diaria con todas o algunas de las extremidades, así como con los músculos maxilofaciales. Puede interferir, impedir o dificultar, por tanto, los movimientos del cuerpo, la acción de caminar y, también, el habla.
La espasticidad viene provocada por alteraciones en el sistema nervioso central, debidas al mal funcionamiento de las células nerviosas situadas en la corteza cerebral (capa externa del cerebro).
No todos los afectados presentan la misma gravedad; hay muchos grados de espasticidad, desde los más leves hasta los espasmos musculares más graves, involuntarios e, incluso, dolorosos. En muchos casos provoca la deformidad permanente de los miembros afectados.
El deporte es una buena terapia contra la espasticidad
Además, da igual que la enfermedad asociada sea de nacimiento o adquirida, estable o degenerativa. En todas ellas puede estar presente la espasticidad.
Tratamientos
Los tratamientos empleados son diversos: van desde los farmacológicos (que suelen incluir relajantes musculares), hasta los fisioterapéuticos (entre los que destacan por sus efectos beneficiosos la rehabilitación con hidroterapia), pasando por el deporte, la natación, las ortesis, la cirugía, etc.
Las cirugías que están dando mejores resultados son las rizotomías y la terapia de Baclofen Intratecal -más conocido como Bomba de Baclofeno.
Pero, ante todo, es necesaria la prescripción facultativa para no dañar ninguna zona de la anatomía.