¿Quién pone en duda que reír, cantar y bailar suben el estado de ánimo? Está comprobado. Si tienes un mal día, estás triste, enfadado o no tienes ganas de nada, si te acercas al espejo y decides sonreír, aunque no tengas ganas, parece que algo en tu interior decide dejar de lado ese estado de ánimo y notas una ligera mejoría. Si te animas a lanzar una carcajada, aunque sea falsa, notas que te sientes todavía mejor y si consigues continuar un rato puede que esa carcajada termine siendo auténtica y te hayas librado por completo de ese día cenizo.
A veces olvidamos que estar vivos es motivo de celebración. Solemos estar centrados en nuestra maraña de pensamientos, que la mayoría de las veces no son positivos, y eso se nota hasta en nuestra postura a la hora de caminar. Vamos con los hombros hacia delante, arrastrando los pies y con el ceño fruncido.
No nos damos cuenta de lo que cambia nuestra actitud ante la vida cuando decidimos caminar erguidos, con el pecho bien abierto, sintiendo el impacto de cada uno de nuestros pasos y con una ligera sonrisa. Si decidimos honrar al mundo con esa alegría al caminar, puede que incluso las personas que nos rodean se relacionen con nosotros de otra forma, vivir con actitud positiva es como una honda expansiva que se va contagiando.

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La risa puede abrirnos muchas puertas en la vida y hacer que gocemos de relaciones personales más armoniosas y divertidas. Es muy positivo fomentar momentos de distensión y risa en el seno familiar, de este tipo de prácticas crecen niños que serán adultos positivos y seguros de sí mismos. La risa siempre debe vivirse desde el respeto y la generosidad a los demás, nunca como una manera de burla.

Tal vez has escuchado desde que eras pequeño que lo tuyo no era cantar, o tal vez te da un poco de vergüenza hacerlo, pero si lo haces de manera asidua, aunque sea en la ducha, o tal vez te dedicas a ello en tus ratos libres, debes saber que trae muchos beneficios para la salud y para el estado de ánimo. No importa si lo haces bien o mal, si eres capaz de entonar o no, tu salud se beneficiará por igual.
El canto ayuda a liberar endorfinas, por eso los bebés se relajan cuando sienten que les cantan suavemente.
Se ponen en marcha muchas partes de nuestro cuerpo y los músculos trabajan más, incluso si cantas sentado, esto conlleva a quemar calorías y notaremos que nos es más fácil adelgazar.
Bailar es muy divertido, nos ayuda a salir de la rutina y tiene muchos beneficios a nivel mental, físico y emocional. Bailar no tiene edad, solo hay que saber elegir la modalidad que más se adapta a nuestro cuerpo y a nuestro estado de ánimo.

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Si te estás planteando empezar a bailar, toma nota de los beneficios que comenzarás a notar en tu vida:Notarás que mejora tu flexibilidad y tu resistencia.
Aumenta la energía, tanto física como emocional, cuando encuentras ese punto que hace que te enganches con la actividad verás que no te da pereza acudir a tu cita de baile.Como habrás podido comprobar, reír, cantar y bailar tienen muchísimos beneficios para nuestra salud física y emocional, no requieren hacer ninguna inversión, están al alcance de todos y si combinas los tres en tu día a día, te aseguro que verás la vida desde una perspectiva más positiva.
Recuerda que cada vez más expertos del mundo de la medicina y la psicología insisten en la importancia de cuidar de nuestra mente, tal y como propone el método Crear Salud. Debemos ser conscientes de que para llevar una vida saludable también necesitamos nutrirnos adecuadamente y activarnos haciendo cosas que aporten a nuestro bienestar integral. Herramientas como la app Siente – que puedes descargarte aquí – pueden ser grandes aliadas en tu camino a una vida libre de estrés. Su metodología es sencilla de usar, pues incluye el mindfulness y la psicología positiva para mejorar tu bienestar, reducir el estrés y, en consecuencia, ser más feliz.