
En ésta ocasión quiero hablaros de la importancia de usar enjuague bucal y no de “CUALQUIER” enjuague.
Empecemos por lo básico, ¿qué es un enjuague bucal o colutorio y cómo funciona? Sencillamente, es una solución que no permite a las bacterias multiplicarse e impiden su acción patogénica.
Aquí va la explicación de los tipos de colutorio que existen por composición, ventajas e inconvenientes y en qué momento usar cada uno de ellos:

No se porqué, todos los pacientes siempre quieren acabar el de tratamiento con clorhexidina. Si os decimos que sólo lo uséis 15 días, POR FAVOR hacednos caso. Mas adelante y para momentos puntuales en los que podáis tener las encías inflamadas, podréis usarlo durante un par de días o incluso otros 15, según vuestra necesidad.


Ya se, que después de esta introducción en el mundo del enjuague bucal, much@s os seguís preguntando ¿pero si el alcohol es un desinfectante, porqué no va a ser bueno para mi boca? Según muchos estudios, los colutorios con alcohol tiene unos efectos cáusticos que alteran la mucosa oral, pudiendo provocar gingivitis, ulceraciones, etc. Por ello, no están indicados en pacientes con mucositis, inmunocomprometidos, irradiados en cabeza y cuello, pacientes sensibilizados al alcohol y en niños. Así mismo, en aquellos casos en los que existen lesiones orales.
Ahora vamos las preguntas más destacadas que soléis hacer cuando se os recomienda empezar a usar un enjuague o ya lo estáis usando:
¿Cuántas veces me enjuago, cada vez que coma?, yo me suelo enjuagar por las mañanas ¿lo estoy haciendo bien?, ¿porqué tengo que usar un enjuague, es que no es suficiente con el cepillado?, ¿no es suficiente enjuagarse con agua?
A más de un@ le voy a alegrar hoy el día…y lo se. Con una vez al día que os enjuaguéis, después del cepillado, es suficiente. El mejor momento es siempre por la noche, justo antes de irse a dormir, y ¿porqué?……..Redoble de tambores por favor!!!! Cuando dormimos, no se produce saliva en la boca, por lo tanto, la temperatura en ella sube propiciando un ambiente idóneo para la proliferación de microorganismos patógenos. Con el enjuague bucal, se consigue refrescar la boca bajando su temperatura y se forma una película protectora.
Pues bien, espero que con esta última explicación os haya quedado claro, que solo con el cepillado no es suficiente y que al agua es mejor hidratarse con ella que enjuagarse (aunque menos es nada).
Esto es todo por hoy, otro día hablaremos de colutorios más específicos como los indicados en casos de halitosis o para pacientes con xerostomía (boca seca).