En los últimos años, la psiquiatría y la psicología han ido ganando un protagonismo sin precedentes en nuestra sociedad. Estas disciplinas, que tradicionalmente han sido vistas con cierto recelo o desconocimiento, hoy son reconocidas como esenciales para el bienestar integral de las personas.
Para este artículo hemos contado con la ayuda inestimable del Dr. José Luis Carrasco Catedrático de Psiquiatría de la universidad Complutense de Madrid y jefe de la Sección de la Unidad de trastornos de la personalidad del Hospital Clínico de Madrid y la Dra. Marina Díaz-Marsá, Profesora titular y jefa de la Unidad de Trastornos de la conducta alimentaria del Clínico San Carlos de Madrid. Ambos nos han atendido desde su consulta privada en la clínica SOMMOS desde la que ejercen como psiquiatras en Madrid capital, situada en la calle Montalbán.
La Dra. Diaz-Marsá, además, han sido colaboradores del documental “Mi cabeza hace trampas” que se estrenó el pasado 29 de septiembre y que RTVE emitirá el 8 octubre. Mi cabeza me hace trampas, basado en el libro del mismo título escrito por Carlos Mañas, se adentra en la vida y los pensamientos de una persona con trastorno bipolar que se levanta cada mañana sin saber si sigue siendo el mismo que ayer.
Ubicados en puntos estratégicos de las principales ciudades, estos centros se erigen como espacios únicos, respaldados por destacada experiencia clínica y científica. Su propósito es ser referentes en el diagnóstico y tratamiento de problemas psicológicos y trastornos psiquiátricos, poniendo especial énfasis en trastornos de la conducta alimentaria, trastornos de la personalidad y trastornos del neurodesarrollo.
Diversos profesionales con roles destacados en hospitales y universidades lideran equipos multidisciplinarios en estos centros. Estos equipos, especializados en diversas áreas, ofrecen tratamientos basados en la evidencia científica, la experiencia y la cercanía con los pacientes y sus familias.
La misión de estos centros es proporcionar un diagnóstico preciso y un tratamiento integral. Buscan una intervención temprana y global, fortaleciendo la personalidad, normalizando comportamientos y eliminando influencias negativas. Además, se enfocan en desarrollar habilidades, fortalezas y valores del paciente, y ofrecer consejo genético cuando sea posible.
Los centros ofrecen terapias innovadoras como la Terapia EMDR, Terapia dialéctico-conductual, Terapia de aceptación y compromiso, entre otras, todas realizadas por terapeutas altamente capacitados.
Uno de los factores que ha impulsado este cambio de percepción es el aumento de trastornos como los trastornos de la personalidad (TLP) y los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Estos trastornos, que afectan especialmente a los más jóvenes, han visto un incremento alarmante en la era digital.
Además, no podemos pasar por alto el auge de la adicción digital. Esta nueva problemática, derivada de las nuevas tecnologías, nos afecta a todos en mayor o menor medida. La necesidad constante de consultar el móvil, incluso en entornos familiares, se ha convertido en una norma preocupante.
La prevención es una herramienta poderosa en la lucha contra los trastornos mentales. La educación y la conciencia sobre estos temas desde una edad temprana pueden ayudar a identificar y tratar problemas antes de que se agraven. Las escuelas, las familias y las comunidades deben trabajar juntas para proporcionar recursos y apoyo.
La era digital ha traído consigo numerosos beneficios, pero también desafíos sin precedentes para la salud mental de los jóvenes. Es esencial que, como sociedad, reconozcamos estos desafíos y trabajemos juntos para abordarlos. La prevención, la educación y el apoyo son clave para garantizar el bienestar de las futuras generaciones.
Si sientes que tú o alguien que conoces está luchando con estos problemas, no dudes en buscar ayuda. La salud mental es tan importante como la física, y hay recursos y profesionales dispuestos a ayudar.