¡¡Buenos días!! Hoy llega a nuestro blog una enfermedad que podemos considerar rara, dentro de las enfermedades metabólicas que pueden afectar a carbohidratos, proteínas y grasas, he elegido para el post de hoy una que afecta a los hidratos de carbono, que es la intolerancia hereditaria a la galactosa.

Las alteraciones congénitas del metabolismo, o enfermedades metabólicas, son trastornos genéticos secundarios a una deficiencia o fallo en la actividad de una enzima o cofactor determinado que afectan a la conversión del sustrato. Es decir, si tenemos un fallo en el motor de nuestro coche, éste no funciona y no puede andar, con nuestro metabolismo pasa lo mismo, si por un problema genético la enzima o cofactor no funciona, no podemos llegar a fabricar el sustrato último.
Además, dichas alteraciones originan una amplia gama de enfermedades que se transmiten, generalmente, por mecanismo autosómico recesivo.
En el caso de la galactosemia, se van a ver afectadas las siguientes enzimas:
Esta última enfermedad es la que voy a considerar aquí y, como ocurre con otras metabolopatías, existen diversas mutaciones genéticas.
La deficiencia enzimática conduce a una serie de alteraciones bioquímicas que revisten una gran gravedad si no se corrigen muy tempranamente. Y son:
Las consecuencias clínicas debido a los cambios bioquímicos que se producen son diversas y pueden revestir una gran gravedad, si la enfermedad no se diagnostica en los primeros momentos de la vida y se aplica el adecuado tratamiento nutricional. Entre los signos clínicos más evidentes destacan los siguientes:

A pesar de que se haga un diagnóstico temprano de la enfermedad y se lleve a cabo una dieta libre de galactosa, los niños que padecen la denominada galactosemia clásica, que son los individuos homocigotos, pueden presentar un índice de inteligencia por debajo de la media (IQ entre 60 y 80), problemas visuales, infertilidad femenina, fallos de crecimiento, ataxia? Este hecho parece ser consecuencia de la deficiencia fetal de la transferasa que, al no poder metabolizar la galactosa, conduce al acúmulo consiguiente de galactosa-1-fosfato y galactitol, responsable de los efectos nocivos correspondientes en este período.
El único tratamiento que existe hoy en día es casi todo tratamiento nutricional.

Una vez superada la fase totalmente láctea, los alimentos que se vayan incorporando a la dieta deben también estar exentos de lactosa o galactosa (leche, yogur, mantequilla y nata), ni ningún otro alimento preparado que contenga éstos como ingredientes. Incluso deben evitarse medicamentos que utilicen lactosa como excipiente. Por el contrario, no hay problema en el consumo de carnes y derivados, pescados, huevos, cereales y derivados, ni cualquier otro alimento de origen vegetal, siempre que en su elaboración no entren los citados alimentos ricos en lactosa.
Existen galactósidos en algunos alimentos de origen vegetal (rafinosa, estaquiosa y verbascosa de leguminosas y de algunas frutas), así como en nucleoproteínas en vísceras (especialmente el hígado) y huevos sobre todo, que son fuentes potenciales de galactosa. Sin embargo, no existen a nivel intestinal las a-galactosidasas necesarias para liberar la galactosa, por lo cual la recomendación que a veces se da de evitar o limitar esas fuentes está siendo debatida.
Un aspecto nutricional importante es el de suministrar suplementos de calcio habitualmente (carbonato cálcico o pidolato cálcico), ya que se ha comprobado que, al superar los tres años de edad, la dietaVer imagenpara niños galactosémicos es normalmente deficitaria en el mineral.
En el caso de una madre galactosémica(madre homocigótica con feto heterocigoto) o en una madre que ha tenido previamente un niño con galactosemia (madre heterocigota con posible feto homocigoto), debe mantenerse una dieta libre de lactosa. En el primer caso, puesto que a pesar de que la galactosa-1-fosfato no atraviesa la placenta, sí lo hacen la galactosa y galactitol, pudiendo dañar este último el cristalino fetal. En el segundo caso, aunque la madre siga una dieta sin lactosa se acumula galactosa-1-fosfato y galactitol en el líquido amniótico provenientes de la síntesis endógena que realiza el feto.
Con esto me despido, esperando que hayáis comprendido otra de las enfermedades raras que existen entre muchas otras.
Un saludo muy grande, ¡¡ser felices!!
Realizado por Jorge Ibarra Morato
Fuentes
Conocimientos adquiridos durante la Diplomatura de Nutrición Humana y Dietética.
Nutrición y alimentación humana.2aed. Mataix J. Ergon 2009.