Es un árbol originario de Asia y África, llamado el árbol milagroso, la medicina ayurvédica le atribuye la capacidad de curar y prevenir más de 300 enfermedades.
Sus propiedades se extienden a toda la planta, las hojas de moringa están cargadas de vitaminas, minerales, aminoácidos esenciales, y antioxidantes , entre sus beneficios están: que es antidiabética, antiinflamatoria, disminuye el colesterol y protege la salud cardiovascular, incluso antitumoral, por su contenido en niazimicina.
Tiene gran concentración de proteínas, nueve veces mayor que la que hay en un yogur; la lista de minerales y su cantidad es larga, por ejemplo tiene 15 veces más potasio que un plátano, o 17 veces más calcio que la leche, incluso 25 veces más hierro que las espinacas; lo mismo ocurre con las vitaminas presentes en ella, (A, C, E, K. B1, B2, B3 y B6), su cantidad es mucho más elevada que la presente en otros alimentos que la contienen.
Todo ello hacen de ella un superalimento al ser una fuente natural de antioxidantes, que previenen el antievejecimiento y cuidan la salud de nuestro corazón, favorecen la eliminación de toxinas y fortalece nuestro sistema inmunológico.
Pero a pesar de sus grandes propiedades, no está exenta de contraindicaciones, y debes de consultar a tu médico o terapeuta si en tu caso su uso está desaconsejado, no obstante aquí te dejo algunas que se deben tener en cuenta:
Te preguntarás cómo tomarla, si tienes la suerte de tener un árbol cerca, puedes consumir las hojas frescas en ensalada, licuados o hervidas como las espinacas; puedes consumir el polvo que se vende en herbolarios o tiendas de productos naturales, o incluso en aceite, pero éste es muy caro, 15 veces más que el de oliva, si eliges esta última opción que sea de primera presión en frío.