La primera menstruación es un momento clave en la vida de una niña, pero también lo es en la de toda la familia (al igual que lo son: los primeros pasos, la primera comida sólida que comemos o el primer diente que sale…). Sólo que a diferencia de todo lo anterior cuando hablamos de lo menstrual, sexual e incluso de lo emocional, el género se impone y necesitamos más herramientas aún.
¿Recuerdas cómo fue tu primera regla?

La entrada a nuestra vida cíclica, no deja indiferente a nadie y esa primera regla siempre es un momento muy especial, bien porque lo recordamos como algo negativo debido a la falta de acompañamiento o bien porque lo recordamos con impacto al ver la sangre en nuestra ropa sin esperarlo.
“Aunque ya hace 15 años de mi primera menstruación, la recuerdo como uno de los hechos más traumáticos de toda mi vida. Seguramente por la falta de apoyo, tenía entonces 11 años y no recibí acompañamiento ni de mi madre ni de nadie”
“Mi primera menstruación llegó cuando tenía 9 años, me recuerdo aun jugando con muñecas, nunca me habían explicado nada y cuando ví la sangre recuerdo haber sentido mucho miedo. No entendía qué estaba pasando y no me habían explicado nada.”
“Tenía 11 años y lo único que mi madre me dijo fue que ya era una mujer y recuerdo que me puse a llorar, yo era una niña y no quería convertirme en mujer ni quedarme embarazada. Recuerdo ese momento con miedo.”

Al fin y al cabo nuestro ciclo menstrual es el barómetro del bienestar. Y esto es algo que debemos aprender desde niñas. Cuando existen desequilibrios hormonales, nuestros ciclos menstruales se alteran y nuestra vida también se altera.
Si me hubieran contado de pequeña que menstruar es un regalo que nos hace la naturaleza a las mujeres, por lo que este sangrado (a nivel bioquímico) significa para nosotras quizás mi curiosidad y mis ganas de saber más sobre el cuerpo femenino y sus hormonas se hubieran despertado mucho antes y no hubiera estado peleada con mis ciclos los primeros años menstruales, como les ocurre a mucha otras mujeres.
¿Por qué digo que menstruar es un regalo de la naturaleza? Porque menstruar es depurar nuestro sistema. La menstruación es un detox que hace nuestro cuerpo sin que nosotras tengamos que planificar nada.
Y este mecanismo (extra) de depuración, nos lo regala la naturaleza a las mujeres y únicamente a las mujeres desde la primera regla. ¡Por eso es tan importante que lo sepamos desde bien pequeñas!

