La tecnofilia es una adicción a las nuevas tecnologías, y es un problema que está aumentando su frecuencia de aparición en jóvenes y niños pequeños. Aunque también afecta a adultos y puede traer consecuencias muy complejas para la vida diaria. La adicción hacia las nuevas tecnologías se contrapone con los múltiples beneficios que las tecnologías de la informática y la comunicación han traído a nuestras vidas. Por un lado, permiten mantenernos en contacto y cercanía con familiares y amigos que están lejos, trabajar desde casa o realizar compras de productos que están disponibles únicamente por correo. Pero hay efectos negativos que algunas personas no logran controlar.

La conducta adictiva es peligrosa y produce dependencia, impidiendo que la persona logre deje de consumirlo a menos que haya una fuerte voluntad y decisión. En lo que se refiere a una adicción tecnológica, se percibe principalmente en uso inadecuado y desmesurado del teléfono móvil, de los videojuegos, de Internet. La persona empieza a perder la posibilidad de gestionar adecuadamente el tiempo, generando incluso episodios de estrés y ansiedad si no puede usar la tecnología a la que es adicto.
Al igual que otras adicciones, hay distintos cambios en el comportamiento e indicios que pueden indicar que la persona está sufriendo una adicción hacia determinadas tecnologías. Es importante prestar atención, porque los primeros que pueden notar esto son los que forman parte del entorno más cercano. Amigos y familia tienden a detectar cambios en la personalidad y en las actitudes de la persona, y desde ese momento ya hay que actuar para evitar que pase a mayores.
En primera medida, el adicto a las nuevas tecnologías destruye el mundo real y su relación con el mismo, pasando a darle mayor importancia a la versión digital de su vida. También suelen aparecer, en los casos más extremos, episodios de nomofobia. Esto es un miedo irracional a estar sin el teléfono móvil o a encontrarnos en una situación en la que no se puede utilizar.
La vida diaria del individuo se ve muy deteriorada al estar imposibilitado de entender e interactuar con el mundo real. Por eso es extremadamente importante trabajar con profesionales de la salud mental para poder encarar una recuperación ante situaciones de adicción a las nuevas tecnologías.