Me hicieron creer que la vida es fácil… ¡y una mierda! De fácil no tiene nada. Es increíblemente compleja, llena de dificultades a no poder más. La vida no es fácil. Es puro caos en formato digital 3D dolby surround de alta definición. Tarde o temprano, nos guste o no, por estúpido que parezca, vamos a ir perdiendo a los seres queridos. Eso no lo quita ni el mejor cura del mundo. Que no me vengan con sermones.
La idea que te acompaña
La vida es tremendamente jodida. Muy jodida. No es fácil la vida. Asquerosamente injusta.
Ahora piensen por un momento que alguien malévolo ha creado este Universo sólo para divertirse con nosotros. No sé si han jugado alguna vez al Sims, o si han visto la película de Matrix, pero seguro que algo parecido pasa aquí. ¿Cómo alguien nos hace sufrir tanto? ¿Pero cómo puede querer que todo acabe en un final llamado muerte donde nos vamos apagando poco a poco? ¿Pero es que alguien nos odia tanto?
No se preocupen. Ya estuve muerto una vez, y les voy a compartir un secreto: creo que estamos para aprender. Aprender a sentir los dedos de nuestra mano. Aprender a sentir el suelo bajo nuestros pies. Aprender a llorar por la pérdida de un ser querido. A veces pienso que sólo así aprendemos.
¿Pero cómo aprendemos?
¿Se han fijado que muchas veces un niño no aprende hasta que pone la mano en el fuego? Sólo hasta que lo siente, no es capaz de entender que el fogón le va a dañar el sensible pulgar que tiene. Sólo hasta entonces no aprenderá que el fuego quema. Lo aprenderá para siempre. Y es que la vida no es fácil, así es nuestra vida. Puro aprendizaje.
Hasta que un día se apague nuestra luz. Pero para entonces, sólo habré sonreído por tener esta maravillosa capacidad de disfrutar cada segundo de la vida. Quien quiera que me acompañe. Quien no, que me llame loco de remate. No le voy a juzgar, es muy libre.
Seguro que te gusta este video donde explico qué hacer cuando parece no haber solución