
Una de cada cinco personas en España padecen o padecerán algún tipo de alergia en su vida. Entre todas las alergias, las alergias alimentarias son especialmente frecuentes y afectan significativamente la calidad de vida de quienes las sufren. Conocer cuáles son las más comunes te ayudará a identificarlas y prevenirlas.
Las alergias alimentarias son reacciones del sistema inmunitario ante ciertos alimentos que, aunque son inofensivos para la mayoría, generan síntomas adversos en personas alérgicas. Estas pueden aparecer en cualquier momento de la vida, desde la infancia hasta la edad adulta.

Es una de las alergias alimentarias más comunes en la infancia, usualmente apareciendo antes de los seis meses de edad. En la mayoría de casos desaparece después de los primeros años de vida. El tratamiento consiste en sustituir la leche de vaca por alternativas como la leche de soja o hidrolizados de proteína, y evitar derivados como yogures, quesos y carne de ternera.
También es típica de la infancia y puede coexistir con la alergia a la leche. Generalmente desaparece al primer o segundo año de vida. Las proteínas del huevo que causan la alergia se encuentran principalmente en la clara, por lo que hay que evitar todos los productos que la contengan, incluidas ciertas vacunas como la del sarampión o la rubeola que se cultivan en embriones de pollo.
Puede presentarse a cualquier edad. La alergia al gluten (enfermedad celíaca) es especialmente importante, ya que afecta a personas sensibles al gluten presente en el trigo, la cebada y el centeno. Requiere seguir una dieta completamente libre de gluten.
Es más frecuente de lo que muchos creen, especialmente en niños con alergia a la leche de vaca que necesitan alternativas lácteas. Puede sustituirse por leches basadas en hidrolizados de proteína o bebidas de otros cereales.
Es más común la alergia al pescado blanco (merluza, lubina, trucha) que al azul (salmón, sardina). Interesantemente, algunas personas pueden ser alérgicas a un único tipo de pescado, como la dorada, tolerando perfectamente otros.
Relativamente frecuente, incluye tanto crustáceos como moluscos. Es importante identificar específicamente cuál es el marisco que causa la reacción para poder evitarlo adecuadamente.
Aunque pueden aparecer juntas, no siempre coexisten. A diferencia de las alergias a proteínas animales, estas alergias NO desaparecen con el tiempo y suelen presentarse a edades más avanzadas. Son más persistentes y requieren evitación permanente del alimento causante.
El tratamiento más eficaz es eliminar completamente el alimento que causa la alergia de tu dieta. Leer etiquetas de productos, cocinar en casa con ingredientes conocidos y comunicar tus alergias en restaurantes son medidas clave para prevenir reacciones.
Si sospechas que tienes una alergia alimentaria, consulta con un alergólogo para obtener un diagnóstico preciso mediante pruebas cutáneas o análisis de sangre. Solo así podrás implementar las restricciones dietéticas necesarias con seguridad.