El café es una bebida altamente estimulante, la cual se obtiene de las semillas tostadas y molidas de la planta del café. La planta se cultiva principalmente en países tropicales y subtropicales, pero es originaria de Etiopía.


La cafeína aumenta los niveles de adrenalina y es por ello que es excelente para consumir previo a realizar ejercicio físico.

Está comprobado que el consumo moderado de café, reduce la depresión y disminuye el riesgo de suicidio.
La cantidad de consumo recomendada es de 2 a 4 tazas por día.
El café es rico en ácido pantoténico (vitamina B5), riboflavina (vitamina B2), potasio, niacina y manganeso. Posee además fósforo, selenio y calcio.
Contiene una cantidad importante de antioxidantes, favoreciendo la eliminación de los radicales libres y ayudando a prevenir algunos tipos de cáncer como el de colon y recto, debido a que inhibe la secreción de ácidos biliares que son los precursores de estas enfermedades.

Una de las enfermedades más comunes del hígado es la cirrosis, la cual está estrechamente vinculada con la hepatitis y el alcoholismo.
Según estudios realizados, las personas que beben más de 4 tazas de café al día, tienen un 80% menos de posibilidades de padecer dicha enfermedad.

