La pandemia por COVID-19 ha generado numerosos trastornos y dificultades psicológicas y sociales. En este post, analizaremos cuáles son algunas de las preocupaciones en materia de salud mental que han disparado las consultas y el trabajo en el ámbito psicológico. De cara a poder brindar ayuda y alertas tempranas en caso de que amigos, seres queridos o familiares estén atravesando alguno de estos cuadros, que se vieron potenciados a causa de la cuarentena, la pandemia y los eventos posteriores que aún no terminan de sacudir al mundo de la salud.

De acuerdo a una investigación respecto de las principales consultas sobre salud mental a partir del desarrollo de la pandemia de Coronavirus, los trastornos que más aparecieron incluyen:
Las investigaciones también destacan, que la prevalencia o aparición de estos trastornos, es proporcional a la exposición de las personas a la enfermedad. Ya sea que la hayan cursado o que tengan personas muy cercanas que hayan atravesado un cuadro de COVID o hayan fallecido a causa del virus.
En psicología, el aporte y la investigación respecto de la influencia en las emociones y en la gestión de las mismas, es el eje principal de trabajo. Entender cómo está afectado el aparato emocional de los individuos es un primer paso para comenzar a trabajar y entender cómo sortear las dificultades que surgen.
Los síntomas de trastornos ansiosos son los más habituales y los que más han aumentado desde la aparición del COVID-19. Pero no son los únicos, también hay notables dificultades relacionadas con fallas cognitivas y trastornos depresivos. Las dificultades para vivir el presente y tener un proyecto a futuro a causa del virus, las falencias en el proceso cognitivo y de socialización debido a la cuarentena, han hecho mella en millones de personas alrededor del mundo.
Prestar atención al impacto emocional de la enfermedad y sus consecuencias, forma parte de los trabajos e investigaciones que los expertos del sector psicológico están llevando adelante en los últimos meses. Entre las alternativas de acción para paliar estos efectos negativos, se destaca el trabajo sobre las rutinas y conductas personales