Si eres de esas personas que sienten pesadez en lo pies o las manos, retención de líquidos en piernas, sufres mareos, tienes celulitis, padeces migrañas, cansancio, tienes varices, hemorroides, o sufres calambres nocturnos, lo más probable es que tengas mala circulación de la sangre.
La mala circulación es consecuencia de una dieta baja en fibra y potasio, y elevada en sal, el cual no solo tiene porque ser añadido por nosotros sin que viene oculto en múltiples alimentos que consumimos a diario
Para mejorar este problema y evitarlo la naturaleza nos ofrece distintos recursos que nos ayudarán a mejorar la circulación porque hacen más fluida la sangre o mejoran el estado de las venas y arterias. Os expongo algunos:
Deseche de su dieta: embutidos, bollería comercial, lácteos enteros, nata, exceso de sal o alimentos precocinados, así como abusar del alcohol que empeora la circulación.

Si trabajas sentado, procura levantarte cada cierto tiempo, camina de puntillas, mueve los dedos, haz rotaciones de tobillos, etc.
No te olvides de beber 2 litros de agua diarios, ayúdate de caldos, infusiones, zumos naturales y agua.
La fitoterapia también puede ayudar: alcachofa, pimienta de cayena, ginko biloba, el castaño de indias o el hamamelis también pueden ser de utilidad.
Terapias naturales como la acupuntura, la reflexología podal, el shiatsu o la facioterapia vietnamita, son buenas terapias de apoyo, ya que regulan el funcionamiento general de todo el organismo.