Todos alguna vez hemos oído hablar de los meniscos y de sus lesiones… pero, ¿qué son? ¿para que sirven? ¿dónde se encuentran? En el siguiente post os resolvemos estas dudas y os damos toda la información para que los conozcáis en detalle.
Los meniscos son una estructuras de fibrocartílago que se encuentran entre los dos huesos que conforman una articulación, por tanto, son intraarticulares. Tiene una composición concreta, gracias a la cual cumple exitósamente sus funciones.
Podemos decir que el menisco es una masa densa, como una especie de matriz extracelular. la mayor parte de su composición rondando el 70 ó 75% es agua. Alrededor de su 20% esta formado por colágeno, y el resto de materia corresponde a proteínas no colágenas, proteoglicanos y glicoproteínas.
Podemos definir al menisco como una estructura solida y firme, aunque como detalle importante posee una vascularización bastante pobre. existen pequeños vasos que llegan a él, pero sólo a su periferia
Existen células en su capa más superficial que tienen forma de huso y otras mas profundas que tienen forma mas ovoide.
En nuestro cuerpo existen varias articulaciones con meniscos; aunque los de las rodillas sean los mas conocidos o, quizá, los únicos meniscos de los que hayáis oído hablar.
Por tanto, en nuestro cuerpo existen meniscos en:
En cada una de ellas hay dos meniscos: interno y externo. Ambos están situados entre los dos cóndilos femorales y el platillo tibial de cada rodilla. El menisco interno tiene forma de C y el externo es algo mas cerrado, con forma mas parecida a una O. Estos meniscos, anatómicamente, se dividen en cuerno anterior, cuerno posterior y cuerpo meniscal.
Podemos decir que la parte mas lateral de cada menisco (zona mas externa a la articulación) es mas gruesa, y la parte mas interna de cada uno (con respecto a la articulación) es mas delgada. Esto, como ya hemos comentado anteriormente, condiciona las funciones meniscales ya comentadas en apartado anterior.
Menisco interno y externo de rodilla (visión intraarticular). Imagen extraída de aquí.
Hay un menisco en cada ATM. Este menisco se encuentra entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea del temporal (parte anterior). Tiene forma de 8 tumbado y divide la articulación en dos partes: cavidad suprameniscal e inframeniscal.
Como curiosidad debemos saber que la función de cada menisco, derecho e izquierdo, aun presentándose en dos articulaciones diferentes (ATM derecha e izquierda) funcionan a la par y de forma sinérgica).
Imagen tomada de aquí.
Presenta un menisco llamado labrum, circular y que se inserta en la superficie acetabular, ampliándola. Como función característica meniscal aumenta la superficie de contacto articular del acetábulo o cavidad cotiloidea (hueso coxal) para su relación anatómica y biomecánica con la cabeza femoral. Gracias a la existencia de este menisco en la coxofemoral, esta articulación se beneficia de todas las funciones (descritas en el apartado anterior) que su menisco le proporciona.
Ver imagen
Imagen tomada de aquí.
El hombro; presenta un menisco también llamado labrum o rodete glenoideo. Tiene forma de anillo, se inserta en la cavidad glenoidea de la escápula y separa a dicha cavidad de la cabeza humeral. Se encuentra entre ambos huesos, dentro de la articulación.
Labrum glenoideo. Imagen tomada de aquí.
Los meniscos de la rodilla se lesionan por gestos combinados de rotación y flexión. Pueden ser repetitivos (por deporte por ejemplo) que van degenerando el cartílago poco a poco, o traumáticos, rompiéndolo de repente.
Existen varios grados lesionales: desde inflamación y microroturas del tejido que rodea al menisco (parameniscitis), hasta rotura parcial, rotura total llegando incluso a desinserción meniscal.
Con respecto al menisco de la ATM, su lesión mas mas frecuente es debido a alteraciones en la oclusión (esto es, del cierre de la boca). Es común que esto se acompañe de afecciones de la masticación, forma de respirar y fonación. Tampoco podemos olvidar una gran causa de lesión en la ATM como es el estrés.Todas las causas comentadas provocan un mal trabajo muscular, en su mayoría de caso con exceso de trabajo, generando un asincronismo articular. Todo esto puede derivar en mal posicionamientos del disco y del complejo articular y su biomecánica.
Una clasificación lesional en base al desplazamiento sería:
La lesión del labrum del hombro se conoce como SLAP (Superior Labrum Anterior to Posterior). Concretamente es una lesión de la parte superior del labrum, y suele estar localizada en la zona de inserción del tendón de la cabeza larga del músculo bíceps. Aunque esto es lo mas común también puede implicar a otras zonas del labrum, e incluso a tejidos de alrededor.
La lesión de SLAP suele provocarse por caídas con apoyo del brazo extendido, y el hombro ligeramente flexionado hacia delante y con leve abducción. También se da en casos de movimientos repetitivos, como ocurre en ciertos deportes.
En el caso del labrum de la articulación de la cadera, o coxofemoral, sus roturas son clasificadas de varias formas:
En Innofisio, como fisioterapeutas y osteópatas en continua formación, abordamos las lesiones meniscales desde un punto de vista conservador.
En casos de inicio de degeneración meniscal es fundamental nuestra intervención para prevenir una degeneración futura, dando herramientas para frenar el desgaste. Hoy en día se tiende a un trabajo mas conservador, menos agresivo, donde nuestro papel es fundamental.
En casos mas avanzados podemos realizar un trabajo simultáneo con otros profesionales como traumatólogos, maxilofaciales, odontólogos, ortodoncistas…cuando en la situación del paciente se opta por un trabajo conservador.
En otras ocasiones nos encontramos ante lesiones que necesitan de cirugía, y nuestro trabajo consiste en la intervención pre y post quirurgica del paciente.
Como siempre comentamos, una base esencial en nuestra forma de trabajar es un buen diagnostico, apoyado en una completa anamnesis y exploración. Gracias a todo esto, diseñamos un tratamiento, siempre en caso de ser posible nuestra intervención en el caso que nos ocupe.
Nuestra forma de trabajo no es solo local, sino que estudiamos las posibles zonas a distancia que por mala biomecánica estén fastidiando la zona de degeneración meniscal. Trabajamos de forma global facilitando una correcta movilidad de la zona afectada, ya sea en un tratamiento conservador o en una intervención postquirúrgica, para ayudar a una mejor recuperación del paciente.
En nuestro centro de trabajo prima la honestidad, es decir, si nos encontramos antes un paciente que necesita de otro profesional sanitario para su correcta recuperación, no dudamos en derivarlo, explicándole nuestro punto de vista.
Creemos que la sanidad y la salud debe entenderse siempre como un trabajo multidisciplinar, una interactuación de apoyo entre profesionales en pro de la mejoría del paciente, cuidando de su salud.