Esta semana toca atrasar el reloj, entramos en el horario de invierno para adaptarnos al ciclo solar. Es una época propicia para el bajón emocional: baja autoestima, tristeza, mal humor, cansancio y quizás la consecuencia más peligrosa, el hambre emocional. Por lo tanto debemos mentalizarnos y adaptarnos cuanto antes para continuar con nuestros hábitos saludables de vida. Tenemos que ser muy exigentes con los horarios, descansar lo suficiente para que nos ayude a perder peso y sobretodo mucha organización en el planteamiento de nuestras comidas. Mientras no nos acostumbremos al nuevo horario, es muy probable que aparezca el hambre antes de tiempo y por lo tanto, hay que evitar los picoteos. Recuerda, para evitar esa ansiedad debemos aumentar nuestra ración de verduras hasta quedar saciados