Mercedes Milá es un icono de la comunicación española. Nacida en 1951, ha intervenido en infinidad de programas de televisión, y siempre se ha caracterizado por su estilo directo, sin tapujos, controvertido. Siempre ha puesto en aprietos a sus entrevistados y entrevistadores por su sinceridad y su valentía.
Sin embargo, esa imagen de mujer fuerte e indestructible se vino abajo en un momento dado. Tras una ruptura sentimental y una presión excesiva en su última etapa del programa español ‘Gran Hermano’ cayó en una profunda, profundísima, depresión. Su cerebro no aguantó. Sin embargo, su mensaje es esperanzador para todas las personas que en algún momento son víctimas de esta enfermedad: “de la depresión, se sale, con ayuda de libros, química y meditación“.
Está claro que la depresión es una enfermedad que afecta al cerebro, y por ello es en el cerebro en donde hay que actuar. Las medicinas (siempre recetadas por un médico) ayudan a mitigar, pero seguramente el mejor antídoto a largo plazo es entrenar el cerebro, como cuando se entrena cualquier músculo, para que se resista a volver a caer. Y la receta es sencilla: buenos libros, que levanten el espíritu, compañía de personas positivas y meditación. Porque la meditación es, precisamente, eso: un entrenamiento cerebral que nos ayuda a no estar totalmente a merced de los pensamientos, sino ser nosotros los que comencemos a dirigirlos.