
El dolor de pie es un dolor que se presenta con mucha frecuencia y esto debido al gran trabajo de apoyo y estabilidad para el cuerpo que cumplen, cuidar de ellos es de gran importancia para evitar la presencia de cualquier tipo de dolor en este segmento o de manera referida.
La metatarsalgia se define como el dolor a nivel de la región o zona anterior del pie específicamente en la zona del metatarso a nivel de la articulación que une este segmento con las falanges proximales de los dedos del pie.
Quien padece de metatarsalgia refiere dolor punzante en la zona del metatarso sobre todo al realizar caminatas o ejercicio físico que requiere de un mayor apoyo y trabajo de carga sobre esta zona.
"Quien padece de metatarsalgia refiere dolor punzante en la zona del metatarso sobre todo al realizar caminatas o ejercicio físico."
De igual forma si existe el pinzamiento o compresión nerviosa es posible que además de los síntomas de dolor se añadan las sensaciones de hormigueos o entumecimiento de los dedos del pie. Lo que indica que la metatarsalgia raramente desencadena otros síntomas, por lo que si existe cualquier otra sintomatología estas estarán relacionadas con una lesión o afección adicional.
El tiempo del dolor de pie en este caso de la metatarsalgia puede variar de persona a persona, y esto dependerá en cierto modo del tipo de lesión que pueda estar asociada a la presencia de dolor en este segmento del pie.
"El tiempo del dolor de pie en este caso de la metatarsalgia puede variar de persona a persona."
Además el cambio inmediato en lo hábitos posturales del pie, que incluyen el cambio del calzado, el uso de plantillas y el buen abordaje desde la fisioterapia pueden brindar frutos al cabo de unas semanas, aunque de acuerdo a la variedad de factores a tener en cuenta es complicado un tiempo exacto de curación, por lo que el diagnóstico y el abordaje acertado a la causa real es indispensable para lograr buenos resultados en poco tiempo.
La metatarsalgia hace referencia de manera específica a la presencia de dolor en la zona inferior del empeine justo donde los dedos se unen al pie.
Generalmente el dolor de los metatarsianos afecta en mayor proporción a la segunda articulación metatarsofalángica, aunque no quiere decir que el resto de los metatarsos no se puedan ver afectados de manera individual o conjunta.

La metatarsalgia se caracteriza por la presencia de síntomas muy puntuales que abarcan la presencia de dolor punzante, como si se tuviera una piedra justo debajo del empeine.
Además este síntoma suele empeorar cuando se camina, se está parado por un largo periodo o cuando se está descalzo en una superficie dura o durante la utilización de un zapato con mal acolchado en esta zona.
Del mismo modo cuando este problema avanza y se vuelve crónico es posible que los síntomas de inflamación e hinchazón aparezcan, en conjunto con un aumento de la sensibilidad en la parte posterior de la articulación, y en casos más extremos y avanzados es posible que producto del desgaste de la articulación esta se rompa y conlleve a la aparición de un dedo en martillo.
La principal causa de la metatarsalgia es debido a la aplicación de manera repetitiva de la fuerza sobre el área metatarsal, frecuentemente el segundo metatarsiano es el más afectado producto a que biomecánicamente está propenso a mayores factores de fuerza excesiva en dicha área.
Además de esta causa existen otros factores que predisponen la presencia de una metatarsalgia tales como:
El tratamiento para la metatarsalgia puede incluir un abordaje conservador y en ciertas ocasiones de acuerdo a la gravedad el asunto requerir de la intervención quirúrgica.
Básicamente el tratamiento conservador amerita en primera instancia el reemplazo del calzado por uno que cumpla con las características de amortiguación y confort del pie, así mismo si es necesario es posible la utilización de plantillas ortopédicas. Mientras que desde la fisioterapia el tratamiento está enfocado en lograr tratar de manera directa las causas del dolor y con ello mejorar las posibles alteraciones biomecánicas presentes.
Para ello es posible que el fisioterapeuta utilice técnicas y herramientas como la terapia manual, la relajación miofascial, agentes físicos y ejercicios para mejorar la movilidad, fortalecer la musculatura del pie, estiramientos musculares y orientaciones para reeducar la marcha.
Por otra parte el tratamiento quirúrgico es utilizado cuando los tratamientos conservadores no han generado ningún tipo de resultado positivo, por lo que mediante la realización de la osteotomia, cortes o la cirugía percutánea se busca descargar la presión excesiva de las cabezas metatarsales en la zona de la planta.
Las lesiones en el pie detrás de la metatarsalgia pueden ser diversas y esto dependerá del tipo de tejido o estructura afectada (hueso, ligamento, bursa, nervio o tendón).
Si la lesión proviene del tejido óseo o hueso requiere de una mejor amortiguación y para ello es importante evitar el uso de tacones.
Por otra parte el dolor de metatarso proviene con mayor frecuencia del tejido ligamentoso y se caracteriza porque el dolor aparece en la zona de los metatarsianos centrales y no en todas las cabezas metatarsales.
En otro sentido, otras estructuras como las bursas, nervios y tendones también pueden verse lesionados y generar dolores en las cabezas de los metatarsos, y para estos casos las movilizaciones y los ejercicios son los que pueden dar una buena solución a este problema.
Para iniciar a realizar estos ejercicios deberás ubicarte sentado en una silla apoyando tu espalda en el respaldo de ella, posteriormente situarás una pierna sobre la otra hasta alcanzar tu pie, desde aquí comenzarás a darle un poco de calor presionando con un poco de fuerza la base de los dedos y haciendo movimientos circulares, puedes hacer este ejercicio durante un minuto a dos minutos.
De manera adicional podrás realizar el mismo movimiento circular en cada uno de tus dedos primero hacia un lado y luego hacia el otro, importante tener en cuenta que si tienes callosidades o uñeros no podrás realizar esta rutina.
Manteniendo la posición sentado y con una pierna sobre la otrora tomarás con tus manos la base de los dedos del pie y luego tirarás hacia atrás y hacia arriba manteniendo el estiramiento por un minuto. Si deseas añadir un poco más de tensión al estiramiento solo debes ubicar tu mano contraria a nivel de la zona dorsal y tirar de ella, de esta manera favorecer el estiramiento de los tejidos.
Este ejercicio de estiramiento requiere de la ubicación de tus manos sobre la base de los dedos del pie para luego llegar los dedos hacia atrás mientras que la mano contraria se ubica en la zona de la planta del pie, con el fin de realizar una pequeña tracción
Sujetando con una mano la base de tus dedos mientras la otra la ubicas de manera transversal a la fascia plantar realizar varios pases haciendo un poco de presión con tus dedos para ayudar a relajar las tensiones presentes en la zona.