
Hoy tras una charla con Enrique, que me ha animado a hacerlo, he decidido escribir unas breves líneas sobre lo que significa para mí “ simplifica tu vida”, muy relacionado con el minimalismo.
Básicamente, para mi es desprenderse de todo lo material e inmaterial, que no nos es necesario al cien por cien. Que no es fundamental, para poder avanzar, para desarrollarnos. Es fomentar el desapego a lo inútil.
Creo, desde mi humilde opinión, que debemos quitarnos de encima cosas que nos estorban para poder adquirir nuevas perspectivas en la vida.
Y no solo hablo de lo material, sino también de lo inmaterial. De esos recuerdos que no nos permiten avanzar espiritualmente, de esos sueños ya caducos (hay que tener sueños, pero estos deben ir evolucionando al paso que le marquemos nosotros). Y también de esas ideas que cuadriculan nuestra mente ¡Seamos flexibles!
O diciéndolo de otra forma, para llenar la taza, primero hay que vaciarla.
¿Por qué demonios escribo hoy sobre este tema?
Pues en eso me encontraba yo esta tarde, ocupado en vaciar no la taza, sino la vajilla completa, dado que estoy intentando simplificar al máximo mi vida. Y para ello la limpieza de objetos innecesarios se ha convertido en una prioridad. Cuando parlé con el señor Miralda y me indico la posibilidad de escribir sobre este tema.
Te he de decir que todo esto comenzó cuando leí algo que se me quedó grabado en mi disco duro de una forma impactante:
¿Te compensa tenerlo guardado? A mí, desde luego que no.
Y yo me pregunté: ¿Qué demonios hago con todo lo que tengo almacenado en el trastero?
Todos tenemos en casa cientos de objetos de la afamada marca “Porsi” . ¿Recuerdas su slogan? “No lo tires “porsi” algún día te hace falta”. Pues bien, esta frase deberíamos desterrarla al reino del olvido de una vez por todas. ¡Fuera “Porsis”!
Simplifica tu vida
En nuestro camino del éxito, debemos llevar las alforjas lo más ligeras posibles. De esa forma conseguiremos afrontar los obstáculos de mejor manera, con mayor agilidad. Aunque te parezca extraño este planteamiento, te he de decir que yo ya dejé de ser chamarilero y coleccionista de cosas hace tiempo. Y me va muy bien.
No quiero mirar a nadie, pero tengo muy cerca de mí a algunos, incluso alguno con el síndrome de Diogenes a edades muy tempranas, pero estaros tranquilos, no daré nombres, ¡Al menos por esta vez!
Me costó dar este paso, pero que mucho, pues toda mi vida había estado almacenando todo tipo de objetos y recuerdos. Pero te he de decir que ahora la sensación interior es realmente placentera. La libertad, la riqueza, la plenitud en mayúsculas, te abrazan con más fuerza.
Pues en eso ando yo, intentando acabar de prescindir de lo máximo posible. Todo el día diciéndome:
” Simplifica tu vida, César.”
Entre las sensaciones que he conseguido ganar para mi vida, una es la de haber bajado mi nivel de estrés. Había veces que me agobiaba el ver muchos objetos alrededor mío. Limpiarlos, ordenarlos… ¡Buff! ¡me superaba!. Gané espacio en casa, los muebles “visten” más tras la transformación. ¡Mi vida puede bailar con más alegría!
El minimalismo práctico posiblemente nos dejará con menos cosas, pero seguramente con las mejores. Y desde luego con mucha más satisfacción. Si conseguimos que la fórmula de esfuerzo y orden nos funcione, tendremos un menor estrés visual y psicológico. El camino estará más libre, para afrontar nuestros retos.
Por otro lado está lo que podemos llamar el minimalismo existencial, es decir una filosofía de vida para centrarse en lo importante y dejar fuera de nuestra cabeza lo innecesario para alcanzar la felicidad. Es equilibrar nuestro interior. Es tan sencillo con tener lo suficiente para transitar por la vida, y poder centrarnos en lo importe.
Antes de decirte como puedes empezar a tener una vida minimalista, te dejo con un video muy esclarecedor:
Te dejo un breve video con tips del libro.
Espero haberte ayudado con estas líneas a tomar la decisión de soltar lastre, ¡simplifica tu vida de una vez por todas! ¡Anímate!
¡Namasté! 🙏
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