Una cena adecuada resulta decisiva para el bienestar y la salud. Como sabes, esta comida es una de las más importantes del día. Sin embargo, también es una de las más susceptibles de cometer excesos o deslices que arruinen tu dieta.
Después de un largo de día de estrés y prisas, puedes caer en la tentación de comer algo poco saludable o precocinado. Las pizzas o hamburguesas con patatas, por ejemplo, te proporcionan un bienestar momentáneo, pero son perjudiciales para tu salud.

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Muchos piensan que saltarse la cena es sano. En realidad, adquirir este hábito puede descompensar tus niveles de azúcar en sangre. Tampoco es bueno que dejes a tu cuerpo sin comer durante toda la noche. Puede hacerte pasar un hambre que nadie debería experimentar si lleva una dieta adecuada. El consejo es: come sano y no te saltes la cena.
Puedes comer a cualquier hora sin que ello sea perjudicial para tu salud. Lo que sí es cierto es que durante la noche la digestión se hace más lenta, al igual que el ritmo de tu metabolismo se ralentiza. Por eso, se recomienda comer alimentos ligeros, como pescado, verduras o frutas en pequeña cantidad.

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Lo que realmente adelgaza es comer de manera saludable y combinar una dieta equilibrada con ejercicio físico moderado. La fruta no adelgaza, pero tampoco engorda. Si tomas piezas completas, en lugar de zumo, consigues un aporte de fibra que favorecerá tu tránsito intestinal y que prevendrá que sufras picos de glucosa y sensación de hambre.
Las proteínas son buenas para aumentar el ritmo del metabolismo, reducir la grasa y reforzar los tejidos y músculos. Dicho esto, comer o cenar solo a base de proteínas puede perjudicar tus funciones renales y hepáticas. Cómelas, pero combínalas con un otros alimentos.
Los hidratos no engordan si están incluidos en la dieta de una manera coherente con el estilo de vida que llevas. Depende del gasto calórico que hagas, puedes apreciar que te engordan o no. Si tu estilo de vida es sedentario no se recomienda abusar de ellos, pero su ingesta en las cantidades recomendadas diarias, es más que necesaria.
Una buena cena es, teniendo en cuenta los falsos mitos anteriormente desmentidos, aquella que se realiza a diario, no demasiado tarde a ser posible y en la que se incluyen variedad de alimentos que nos aportan todos los nutrientes recomendados.

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