
Más de tres horas sin interrupciones de flauta relajante, música de sanación para el alma.
Cuando me refiero a música de sanación, estoy hablando de cualquier tipo de música que alimente el alma y el espíritu.
A veces mi estado de ánimo me pide conectar con la naturaleza de un modo literal, como imaginar un paseo con sonidos del bosque acompañando mi ser.
En otras ocasiones con tan solo sentarme a meditar con música relajante, sin la necesidad de pensar en nada es lo que más me apetece.
Para ello, para conectar con mi interior y poder observar lo que ahí dentro sucede elijo un tipo de música que me arrope, que me haga sentir bien.
Para tratarme con compasión en ese proceso de autodescubrimiento de mis zonas más escondidas y desconocidas.
Así, con música relajante de larga duración, música sin interrupciones, puedo abandonarme a observar mi mente con paciencia y cariño.
Sin importar lo que suceda durante mi práctica de meditación, queriéndome y aceptando mis pensamientos…
Porque estoy en el camino de la sanación, de poner luz en mi oscuridad.