5Nacida de dos de las dietas más conocidas y más antagónicas del momento, la Paleo y la vegana, llega al firmamento dietético la que podría ser la estrella de las dietas. Creada por el doctor estadounidense Mark Hyman, y mostrando una gran sensatez, esta dieta antiinflamatoria incluye lo mejor de las anteriores con sólo dos excepciones: nada de lácteos y nada de gluten.
Así que si quieres comer bien y de todo a partir de ahora, lo tuyo es la dieta Pegan.
Veamos en qué consiste con más detenimiento. Empezamos repasando la filosofía de los que podríamos considerar los “papis” de la dieta Pegan.
Bases de la dieta paleolítica
Por un lado tenemos la dieta Paleo que consiste básicamente en el consumo de los alimentos que tenían a su disposición nuestros antepasados paleolíticos como son: carnes provenientes de la caza, que hubiesen sido criados en libertad o alimentados de forma natural (carne de pasto, y no las barbaridades que se están haciendo en la cría de los animales que consumimos), pescados, huevos, frutos secos, frutas y verduras sin almidón y grasas buenas. Pero los detractores de esta dieta aseguran que tanta ingesta de carne puede acarrear problemas de salud ya que comer más de 200 gramos de carne (particularmente de la roja) se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollo de enfermedades estomacales, incluido el cáncer de intestino y además tiene horarios muy extensos de ayuno, con lo cual no es asequible a cualquiera.
Bases de la dieta vegana
La vegana por su parte permite la ingesta de granos, frutas, verduras, frutos secos y semillas, pero evita cualquier producto de origen animal, incluidos los lácteos y los huevos. Hay que tener en cuenta que para no tener carencias debemos comer estos productos de manera equilibrada. Otro punto conflictivo es que a veces se hace difícil ser vegano cuando salimos a comer fuera.
Pues bien, ahora que tenemos más claro qué es lo que dicta cada dieta podemos asegurar que la dieta Pegan es la combinación perfecta de ambas puesto que incluye proteínas, vitaminas y minerales suficientes como para que nuestro organismo funcione correctamente.
Esto la convierte en una dieta con más sentido para nuestra salud y que nos ayudará a perder peso, a reducir el colesterol y a mejorar el proceso digestivo.

Calabacines rellenos
En la dieta pegan se eliminan los azúcares refinados, los alimentos procesados, los lácteos, gluten, aceites refinados, y se reduce el consumo de carne. Estos productos son inflamatorios, y cuando dejamos de consumirlos nuestra salud empieza a restablecerse. El azúcar además genera altibajos energéticos y emocionales, y fomenta la compulsión por la comida.
¿De donde me proveo de calcio en la dieta pegan?
Precisamente, uno de los ataques más feroces a esta dieta proviene del supuesto déficit de calcio que se podría presentar en el cuerpo al dejar de tomar lácteos. El creador de la dieta, no lo ve como un problema ya que el calcio se podría conseguir a través de suplementos. Yo soy más partidaria de aumentar los alimentos ricos en calcio que hay en el reino vegetal y eliminar las sustancias comestibles que nos “roban” el calcio, como la mayoría de bebidas carbónicas, alimentos con aditivos que contengan fosfatos ( como el E-442, E-450), azúcares refinados, y la bollería industrial entre otros.
Opciones de menu antiinflamatorio y reductor del azúcar en sangre Pegan

La verdad es que el estilo de comer Pegan podría ser uno de los mejores y más saludables que se puedan seguir al incluir la mayoría de alimentos naturales (menos el gluten y los lácteos), ofrecer al cuerpo todos los nutrientes que necesita, y estar enfocada en regular el azúcar e insulina en sangre, por lo que está indicada en caso de sobrepeso, diabetes, enfermedades cardiacas, hipertensión, síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) y otros trastornos. Además no permite que se nos disparase el azúcar evitándonos el ansia por comer.
A mí no me va lo estricto. Debe ser por eso que me apunto a este estilo de comer, en el que puedo ser vegana, comer pescado, experimentar con el raw food, y quedar a cenar con mis amigos. Cada uno tiene que escuchar a su cuerpo, y darse cuenta de que alimentos le sientan mejor, ya que no todo el mundo hace el mismo tipo de ejercicio, ni tiene el mismo metabolismo, ni las mismas necesidades.
Dicho todo esto, ¿Te apuntas al “Pegan style”?