En este artículo te muestro cómo las fajas reductoras pueden afectar tu salud y también te muestro el porqué no funcionan como dicen.
Fajas reductoras, fajas colombianas, entrenadores de cintura
Éstos son algunos de los nombres que se utilizan para nombrar a las famosas fajas utilizadas para reducir la circunferencia de la cintura en mujeres.
Quienes promocionan estos productos aseguran que las fajas, al apretar tu zona abdominal, van a “entrenar” tu cintura para que se estreche.
Así tendrás una figura de reloj de arena.
Básicamente es regresar a la etapa de los corsets.
Por si la publicidad fuera poca, también hay decenas de influencers que postean sus fotos utilizando estas fajas.
Juran que han visto muy buenos resultados y que sí ven un cambio significativo.
¿Pero es verdad?
¿Las fajas reductoras son el método más efectivo y saludable para tener la cintura que siempre has deseado?
En este artículo vamos a ver la ciencia que hay detrás de estas fajas y si realmente son una buena opción o sólo sirven para tomarse fotos con #cinturita.
En caso de que no estés al día con las Kardashians, te explico qué es una faja reductora.
Una faja reductora, colombiana, o como quieras llamarle, es una pieza de ropa hecha con un material grueso para aguantar la presión.
Ésta es puesta en tu cintura con un sistema de cordones, ganchos, o velcro.
La idea es que esta pieza te apriete todo lo apretable para que, visualmente, se te vea una cintura mucho más pequeña.
Obviamente, los resultados de esto se van a ver inmediatamente, pero en el momento en el que te la quites, tu nueva cintura regresará a su estado actual.
En Instagram tenemos muchísima “evidencia” de que estas fajas funcionan y son saludables ¿verdad?…
Pues, esto no está del todo claro.
Vamos a analizar algunos de los supuestos beneficios de las fajas reductoras:
Puede darse el caso que sí pierdas peso.
Ahora, probablemente te estés preguntando:
¿cómo es posible perder peso con la faja sin hacer dieta o ejercicio?
La respuesta a esta pregunta es la transpiración.
Cuando usas estas fajas, la temperatura de la zona abdominal puede incrementarse significativamente, haciendo que sudes.
Pero no hay que confundir “perder peso”, con “perder grasa corporal».
La transpiración es un mecanismo de tu cuerpo para regular su temperatura y nada más.
Es decir, no va a provocar que pierdas grasa exactamente donde estás sudando, este es uno de los tantos mitos para bajar de peso.
El agua que tenemos en nuestro cuerpo tiene un peso, y cuando sudas pierdes algo de ese peso.
Pasa lo mismo cuando tomas agua o comes alimentos, tu peso aumentará inmediatamente.
Si quieres vivir esto en carne propia, un día cualquiera prueba pesarte en estos momentos:
Vas a ver cómo fluctúa tu peso en todo el día y esto no tiene nada que ver con perder grasa corporal.
Los líquidos que retienes en tu cuerpo, los alimentos que comes, y otros compuestos que tienes en tu organismo, van aumentando o disminuyendo tu peso corporal.
Lo que de verdad nos interesa aquí sería ver que realmente el peso perdido provenga de la grasa corporal.
Eso no lo medimos con una báscula, sino calculando tu porcentaje de grasa corporal, que es un indicador mucho más fiable para saber si estás perdiendo o ganando peso.
Perder grasa corporal es simple (aunque no es tan fácil), ya que sigue las leyes de la física.
Basta con que tengas un balance energético negativo para que puedas perder peso semana a semana , comiendo lo que te gusta, y sin tener que sufrir con fajas que te aprietan hasta lo más oscuro de tu alma.
Aunque lograr este déficit energético se hace más fácil si se disminuye el apetito y ese es otro de los supuestos beneficios de las fajas.
Puede ser…
Pero no lo harán por las razones correctas.
El hecho de apretar tu estómago fuertemente, podría hacer que te sientas llena más rápidamente.
Aunque esto no es lo más saludable.
Es mejor elegir alimentos no procesados que tengan muchas vitaminas y minerales, porque estos son los que te sacian más.
Te sacian porque tienen mucha fibra y a tu cuerpo se le hacen congruentes los alimentos con calorías bajo-moderadas y con muchos nutrientes.
En cambio, los alimentos ultra procesados que podemos encontrar en los supermercados, son pequeños, con muchas calorías, y con nutrientes casi nulos.
Esto manda información contradictoria a tu cuerpo, lo que causa que tu organismo esté sin saciedad porque está constantemente buscando más nutrientes que tu dieta actual no le está proporcionando.
A eso añádele que por lo general no tienen nada de fibra y están llenos de grasa trans (probablemente el tipo de alimento más dañino para el cuerpo humano) .
No digo que no puedas comer chatarra de vez en cuando, yo lo hago pero no debe ser tu base alimenticia.
Así te sentirás con mucho más vitalidad, te enfermarás menos, bajarás de peso más fácilmente, etc.
Y todo sin tener que utilizar una faja todo el día comiendo porciones de pajarito.
Además, suponiendo que sí, que utilizar la faja reduce tu apetito al hacer que tu estómago se “encoja” imagínate lo que va a pasar cuando te quites esa faja…
Lo más probable es que comas hasta más no poder, sufriendo el inevitable mal del puerco.
Lo cual no será lo mejor para tu figura…
Sí, muchísimas modelos de Instagram posan con estas fajas y muestran una figura envidiable
Pero eso no quiere decir que ese sea “su secreto«.
Lo que no te cuentan son las horas que pasan a la semana haciendo ejercicio y comiendo como se debe para tener esa cintura.
Y es que, al día de hoy, no hay evidencia que muestre la efectividad de las fajas reductoras.
De hecho, la American Board of Cosmetic Surgery (ABCS), dice claramente que “un entrenador de cintura (faja)”, no va a cambiar drásticamente la forma de tu cuerpo” .
E incluso, si lo lograra hacer por un tiempo mínimo, el efecto se iría a las pocas horas .
Y esto es a lo más que puedes aspirar con estos productos.
Porque si los efectos de las fajas duraran más tiempo, eso significaría que ya hubo un cambio estructural (huesos y órganos).
Si este es el caso, el daño causado por la faja será permanente y ninguna cintura pequeña vale la pena si el resultado es un daño a tus huesos u órganos.
Aquí es donde las fajas sí podrían ayudar en algo.
Utilizar una faja puede hacer que mejores tu postura mientras la traes puesta.
El problema es que si la utilizas demasiado, puede debilitar los músculos de tu abdomen, de esto hablaré más adelante.
Ver imagen
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No puedo decirte que las he utilizado personalmente porque, ya sabes, un hombre en faja colombiana no es un espectáculo que la mayoría de personas quiera ver...
Pero sí he encontrado evidencia que muestra que son muy incómodas.
Por ejemplo, en este estudio de 2010, se examinó el “costo-beneficio” de perder peso con una dieta muy baja en calorías .
Lo interesante fue que también analizaron si un corset podría ayudarles a mantener su nueva figura a largo plazo.
La investigación encontró que los participantes pudieron mantenerse con la dieta muy baja en calorías (algo bastante sorprendente porque no es fácil).
Y sobre el corset resultó que no pudieron sacar ningún dato porque la gran mayoría de participantes dejó de utilizarlo debido a la incomodidad extrema que les causaba.
Es decir, los participantes pudieron mantenerse con algo sumamente incómodo física y psicológicamente (un déficit calórico agresivo), pero no con el corset.
Esto nos habla de lo increíblemente incómodas que son estas fajas.
Tanto así que pueden llegar a disminuir la circulación de la sangre que llega a los dedos en un 36% .
Aunque la incomodidad sería el menor de los problemas, porque también puede afectar cosas más delicadas, como tus órganos.
Cuando tomas una faja y la aprietas a más no poder contra tu zona abdominal es obvio que va a apretar también a tu sistema digestivo.
Tu esófago, estómago, y tus intestinos pueden ser afectados.
Por ejemplo, la presión ejercida en tu estómago puede provocar que tengas reflujo gástrico.
También puede afectar al diafragma, hígado y riñones.
Las fajas ejercen una presión que no es natural para tu cuerpo, y eso puede hacer que algunos órganos reciban menor flujo sanguíneo al estar contraídos.
Esto puede afectar su función.
También, por la zona donde se coloca la faja, puede apretar demasiado tu vejiga.
Provocando “accidentes” involuntarios
Además de impactar negativamente a los órganos de tu zona abdominal, también puede afectar a tus pulmones.
Según la American Board of Cosmetic Surgery (ABCS), llevar puesta una faja puede reducir tu capacidad pulmonar entre un 30-60% .
También la Universidad de Iowa muestra que los corsets pueden reducir cerca del 30% el flujo de oxígeno en tu organismo .
Otro estudio del 2018 encontró que las participantes que utilizaron un corset, mostraron dificultad para respirar más volumen de oxígeno voluntariamente .
Esto es verdaderamente un problema porque hay quienes usan estas fajas incluso mientras hacen ejercicio.
Hay estudios que muestran que, los corsets especiales para tratar dolores de espalda baja, pueden reducir el dolor en esa zona
¡Ojo!, aquí estoy hablando de los corsets médicos especializados para tratar la espalda y no de las fajas “entrenadoras de cintura"...
Cuando se utiliza demasiado una faja con demasiada presión, ésta va a reducir la cantidad de trabajo que realizan tus músculos abdominales y los erectores espinales de tu espalda.
Por eso no es buena idea tenerlas puesta tanto tiempo, menos aun mientas haces ejercicio; porque los movimientos más efectivos para ganar músculo son los compuestos, y estos activan indirectamente al abdomen.
Uno de los diarios médicos de mayor reconocimiento, The Lancet, publicó 2 artículos llamados:
(“Amarrarse fuertemente” fue la mejor traducción que pude hacer de “tight lacing”)
Ambos artículos hablan sobre lo dañino que pueden ser las fajas; y lo veremos más adelante.
Mencionan que incluso el aprendiz más novato de anatomía puede entender porqué fajarse fuertemente provoca demasiada presión en órganos muy importantes, interfiriendo con su función y relación con otros sistemas.
Curiosamente, hay un libro llamado “Fashion in deformity (moda en la deformidad)” .
Este libro trata de todas las alteraciones físicas a las que se someten las personas para ser más atractivas en su cultura o “para estar más in”.
Dentro del libro se encuentran, por ejemplo:
Y dentro del libro que muestra estas “deformaciones”, ¿cuál crees que cierra con broche de oro?
Así es, la deformación de la cintura:
Incluso hace ilustraciones anatómicas para ver la severidad de lo que puede causar esta práctica:
Como se puede ver, las costillas quedan tan estrechas que se dificulta la respiración.
Esto también se ha podido ver con tecnología de rayos x:
El escritor relata que, al realizar estas alteraciones, estamos rechazando el criterio de la misma naturaleza.
Perfectamente dicho
Digo esto porque definitivamente, el mayor problema de las fajas, es que distorsionan lo que es realmente saludable y atractivo.
Pasa algo parecido con los hombres y los esteroides: piensan que el objetivo final es tener los músculos más grandes y verse como bestias.
Como bien sabemos, esto no es saludable en lo más mínimo y tampoco es atractivo para el sexo opuesto (el 90% de las mujeres prefiere un hombre con un físico trabajado pero no exagerado).
Digamos que en las mujeres, pasa lo contrario, buscan tener la cintura más pequeña a toda costa, pero ese no debería ser el objetivo principal.
Se han realizado estudios sobre precisamente este tema, y los resultados son muy interesantes.
No tiene nada de malo que quieras una cintura más pequeña.
Al contrario, siempre buscar ser tu mejor versión es un paso hacia adelante.
El problema es que “más” no siempre es “mejor".
Es decir, tener una cintura de Barbie no es saludable y por lo mismo, tampoco atractivo.
El motivo por el cuál, la gran mayoría de mujeres quiere tener una cintura más pequeña, viene de razones evolutivas.
Hay estudios realizados donde se muestra precisamente esto.
En esta investigación se encontró que, mantener las medidas de tu cintura entre 38-50% de tu altura, es un indicador de mayor esperanza de vida .
Por ejemplo, si mides 1.60 m, entonces debes mantener la circunferencia de tu cintura entre 60-80 cm para mantener buena salud:
160 x 0.38 = 60.8 cm
160 x 0.50 = 80 cm
Y este no es el único estudio que habla de esto, sino que hay muchas investigaciones que encuentran que la cintura ideal de la mujer en proporción con la cadera, donde se encuentra mayor atracción del sexo opuesto y mayor salud, está en la proporción de 0.65-0.70 .
Por ejemplo, si tienes una cintura de 60 cm y caderas de 86 cm, entonces:
60/86= 0.70
60/93= 0.65
Ver imagen
NOTA: Hice una guía donde te explico específicamente TODOS los ejercicios que tienes qué conocer, cómo armar tus propios circuitos abdominales y te doy todas las herramientas para marcar tu abdomen.
¡Y es totalmente gratis!, sólo da clic a la imagen de arriba para ir a la página de descarga)
Es verdad...
Ya tienes una faja completamente funcional para que puedas tener una cintura más pequeña.
Tu abdomen se compone principalmente de varios músculos:
El recto abdominal es el que le da la forma de cuadritos al abdomen y los oblicuos son los que se encuentran a sus lados.
El transverso abdominal se encuentra justo detrás del recto abdominal y es literal un músculo en forma de faja que rodea todo tu “core” (abdomen y espalda baja):
Cuando realizas ejercicios abdominales como el crunch, donde haces una flexión utilizando tu abdomen, entrenas más al recto abdominal.
Las fajas (de cualquier tipo) no son la solución más efectiva para reducir tu cintura.
Hay formas naturales, y mucho, mucho, MUCHO más duraderas.
Si quieres reducir tu cintura, lo primero que se debe hacer es bajar tu porcentaje de grasa corporal.
Para lograr esto puedes comer lo que quieras, siempre y cuando tengas un balance energético negativo.
Mejorar tus hábitos a la hora de comer también puede ayudar a que logres este déficit energético negativo.
Por ejemplo, comer despacio puede hacer que tu cuerpo asimile mejor los alimentos y saciarte más rápidamente.
Otra estrategia muy efectiva es el ayuno intermitente.
Con el ayuno activas un proceso natural de tu organismo llamado autofagia, el cual se encarga de “reciclar” las células de tu organismo .
Incluso, ayunar, puede ayudarte a vivir más tiempo ya que aumenta la esperanza de vida .
Este efecto no sólo ocurre en los seres humanos, sino en la mayoría de seres vivos del planeta, desde gusanos hasta vacas .
Si no quieres contar calorías, ayunar, o comer más despacio; entonces lo que puedes hacer es controlar tus porciones de alimento.
Con esto estarías automáticamente consiguiendo un déficit negativo de calorías, lo que logrará que reduzcas tu cintura significativamente.
Si logras tener un balance energético negativo, vas a bajar de peso, y vas a reducir el tamaño de tu cintura, garantizado.
Si además de eso añades ejercicio, el efecto es mejor aun.
Ya sea yoga, pilates, con tu propio peso, insanity, gimnasio, HIIT lo que sea, pero que provoque que tengas actividad física, te va a ayudar a que la pérdida de peso sea un poco más rápida y a que ganes más resistencia abdominal.
Pero la principal ventaja de hacer ejercicio es que es sumamente saludable para ti.
Además, el sedentarismo disminuye dramáticamente tu esperanza de vida .
Las fajas reductoras ejemplifican a la perfección la sociedad y el tiempo en el que vivimos:
Queremos todo para ¡ya!
Hacemos lo que sea por conseguir lo que queremos, incluso si eso significa un riesgo para nuestra salud.
Pensamos que si algo es bueno (una cintura delgada), entonces más de eso es mejor (una mini-cinturita).
La realidad es que esto no es así.
Y de hecho; las fajas entrenadoras, reductoras, colombianas, o como quieras llamarles; no van a provocar un cambio dramático en tu figura.
Probablemente te hagan ver bien mientras las llevas puestas, pero en cuanto te las quites la realidad regresará.
El problema es que si se utiliza demasiado tiempo puede provocar algunos problemas como:
La fórmula para reducir tus cintura, que ha probado ser la más segura, saludable, y sostenible por años, es la de disminuir tu porcentaje de grasa corporal.
Tan simple como eso.
Esto se logra siguiendo una dieta (la que quieras) que tenga un balance energético negativo.
Además, el mejor corset o faja que puedes conseguir, ya viene contigo desde que naces ¡y es gratis!
Se llama transverso abdominal y es literal un músculo con forma de faja que rodea tu “core”.
Hacer ejercicio también ayuda bastante a tonificar el área abdominal.
Especialmente si haces ejercicios isométricos para el transverso abdominal, como las planchas.
Si aún después de leer este artículo quieres utilizar una faja, asegúrate de que sea una que no te apriete tanto y no la utilices por demasiado tiempo.
Y también, trata de recordar que, bueno NO FUNCIONAN.
¿Cuál es tu opinión?