Paintball: deporte y diversión por igual

Jugar paintball es la mejor cosa que puedes hacer si quieres despejar tu mente. Ya que, nuestro ritmo de vida diario, frenético en muchos casos, nos obliga a ir acumulando tensiones y nervios en todo momento. El paso del tiempo hace que toda esa energía negativa vaya creciendo, hasta que llega el momento de darle salida. Cada persona tiene su propia receta para relajarse y desconectar durante un rato. Los hay que optan por un fin de semana en un balneario, otros prefieren descargar adrenalina en un parque de atracciones, y cada día son más los que se apuntan a un nuevo deporte para liberar ese estrés: el paintball.
Esta práctica deportiva nació a finales de los años 70 en Estados Unidos, cuando dos amigos decidieron utilizar una pistola de pintura para marcar ganado como entretenimiento personal. Decidieron llamar a este juego 'Survival', y gracias a un artículo publicado en Sports Illustrated en 1980, comenzó a extenderse como la pólvora. Hayes Noel y Charles Gaines habían descubierto, sin darse cuenta, un deporte que actualmente mueve a más de 10 millones de norteamericanos.
Un primer acercamiento

La práctica del paintball podemos enfocarla desde dos puntos de vista: el primero, como entretenimiento con los amigos, y el segundo, como deporte en equipo. Alfredo Sanjaime, consejero delegado de Estratego, asegura que "en la faceta recreativa, los beneficios son tan claros y básicos como irse con tu grupo de amigos a pasar un día al campo, para desconectar del stress del trabajo o los estudios de la semana en un entorno natural". Por su parte, Jesús Sánchez, responsable de Paintball Park , afirma que "lo bueno del paintball es que, al haber distintas posiciones, puedes optar por la que más o menos esfuerzo requiera en función de tus cualidades como deportista".
Preparativos antes de empezar


Una vez repartidos los equipos, comienza la acción. Normalmente, la primera partida es del tipo 'speedball'. Se juega en un campo pequeño, lleno de obstáculos donde los jugadores pueden cubrirse. Tras el silbido del árbitro, comenzará una batalla de bolas de pintura que termina cuando un equipo elimina a todos los miembros de otro. Tras esta primera partida rápida, iremos rotando por uno o varios escenarios donde la partida tendrá un desarrollo más pausado: defensa de una colina, captura de bandera, protección de un VIP... El límite lo pone la imaginación de cada uno.
Para todos los públicos
Para jugar una partida de paintball tenemos que olvidarnos de cualquier prejuicio y disfrutar del día. El responsable de Paintball Park afirma que "hemos tenido en nuestros campos a personas con más de 60 años jugando tan tranquilamente, y en el mundo de la competición, también hay algunos casos de edades muy avanzadas". Los más pequeños también pueden disfrutar de esta afición "desde los 14 años acompañados de una persona mayor de edad", aseguran desde Estratego.

El paintball se ha convertido en una alternativa real para liberar tensiones y disfrutar de un día con los amigos. Su éxito ha propiciado el nacimiento de cientos de campos, y hoy en día es muy fácil organizar un fin de semana lleno de emociones fuertes.