Como muchos sabéis unos de mis destinos habituales en verano es Melilla, lugar que me apasiona para descansar y del cual estoy enamorada de su gastronomía. Hoy os traigo el típico pan marroquí, el cual os sirve para acompañar las comidas o para rellenarlos y prepararos deliciosos bocadillos.
280 gr de harina Schär Mix B 25 gr de harina de garbanzo 25 gr de sémola de arroz o harina de arroz 280 ml de agua templada 15 gr de levadura fresca de panadería 1 cucharada de aceite de oliva 1 cucharada de azúcar 1/3 cucharadita de sal
En el vaso de la amasadora coloca las harinas, la sémola y la sal. En el agua templada disuelve la levadura junto con la cucharada de azúcar. Añadimos a la mezcla de harinas , el agua, el aceite. Amasar durante 5 minutos a velocidad media. Con la ayuda de una lengua forma una bola en el fondo del vaso, cúbrelo con un trapo y deja levar 30 minutos en un lugar cálido.
Coloca la masa sobre una superficie enharinada y divídela en seis porciones. Dales forma de bola y después aplana las con un grosor de un dedo más o menos.
Coloca los panes en la bandeja del horno sobre papel de hornear y cúbrelos con un trapo. Déjalos levar durante una hora , en un lugar cálido. Calentamos una sartén y la pincelamos con un pelín de aceite o mantequilla. Cuando esté caliente, coloca los panes , y los cocinamos unos 3-4 minutos por cada lado, hasta que tomen un color tostado.