La receta que hoy te presento está mejorada! Mejorada porque he añadido dos ingredientes que le confieren unas muy buenas cualidades para el cuidado de tus dientes y encías.
Ingredientes
- 2 cucharadas de agua destilada o hidrolato de romero o farigola o agua de mar
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal marina (si se utiliza agua de mar, prescindir)
- 1/4 de cucharadita de xylitol
- 2 cucharadas de arcilla blanca, apta para uso interno
- 1/2 cucharada de aceite de almendras
- 2 gotas de aceite esencial de menta
Si quieres hacer más cantidad solo tienes que ir duplicando las cantidades de todos los ingredientes.
Elaboración
- Elige un vaso de cristal o en el pote donde vayas a guardar el dentífrico, siempre ha de ser de otro material diferente al metal; el agua destilada, el hidrolato, etc.
- Añade el bicarbonato y la sal y mezcla con ayuda de una espátula de madera, un palillo chino, una cuchara de plástico, etc.
- Cuando esté disuelto añade el xylitol y vuelve a mezclar muy bien.
- Disuelto, añade la arcilla blanca, sobretodo te vuelvo a recordar que tiene que ser apta para uso interno. Una vez tengas la arcilla, existen dos métodos, o bien dejas que se disuelva por si sola o con ayuda del palillo lo mezclas de forma lenta para que no se formen grumos.
- Cuando lo tengas bien mezclado, sin ningún grumo, añade el aceite y el aceite esencial y vuelve a mezclar.
¡Ya tienes lista tu pasta de dientes, totalmente natural y hecha en casa!
Las mejoras que te he comentado son:
- El bicarbonato que le va a aportar un poder blanqueador a la pasta.
- El xylitol que protege a las encías de infecciones y ayuda a prevenir e incluso puede revertir caries incipientes.
Si te animas a probarla, ya me cuentas lo que te parece!
A mi me encanta! En casa solo utilizamos este dentífrico.
Secretillo: desde que he hecho estos cambios la dentista me ha comentado que nota que tengo menos contenido de sarro en el esmalte y en general la boca mucho mejor. Siii!!!