Imagina que tienes un coche y quieres llegar a un sitio determinado. Necesitas un motor, unas ruedas y gasolina ¿verdad? En cuanto uno de estos no esté o no funcione, no llegarás a tu objetivo, o por lo menos te costará el doble de tiempo.
Pues lo mismo pasa cuando se quiere perder grasa, y solo se hace cardio.
Hay muchos más recursos para llegar antes al objetivo de perder grasa, y tu sin embargo, solo estás usando las ruedas, sin gasolina ni motor.
El cardio además, en exceso, puede ser incluso contraproducente para el objetivo, ya que puede terminar llevándose músculo por el camino y no favorecer la composición corporal.
La intensidad es clave para perder grasa
¿Y si te dijera que puedes llegar mucho antes a lograr el objetivo, si le añadieras más intensidad a tus entrenamientos?
Si empiezas a incorporar esa intensidad a tus entrenamientos, producirás un gran impacto metabólico, hormonal y nervioso
Dando lugar a muchos más beneficios a la hora de mejorar tu composición corporal y perder grasa. Sin lugar a dudas.
Es decir, llegarás antes a tu objetivo, porque estarás usando más recursos y herramientas para lograrlo (no solo las ruedas).
Por lo tanto, no le tengas miedo a la alta intensidad, y empieza a salir de tu zona de confort. Los resultados están ahí esperándote con los brazos abiertos