La planta de lichi o Litchi chinensis Sonn, pertenece a la familia de las Sapindáceas. Originaria la zona subtropical y tropical de Asia, se le ubica su origen en el sur de China y algunos países más como Indonesia, Malasia y Tailandia. En la actualidad se cultiva en otras regiones de condiciones climáticas similares como la India, sur de Japón, noroeste de África, Australia, Brasil, Hawaii y la Florida en Estados Unidos.
La planta del lichi es árbol de no mucha altura, máximo entre los 10 y 12 metros. Posee ramas desde el tronco, con una corteza gruesa y dura de color café oscuro. Suele ser muy frondoso y colmado de hojas. Si quisiera buscar una similitud creo que se parece a algunas variedades del mango.
Las hojas de la planta del lichi se caracterizan por tener un largo de 5 a 12 cm por 2 a 6 cm de ancho. Son de color verde oscuro brillante y suelen darle una vista muy preciosa a este árbol.
En la época de florecimiento, se pueden apreciar pequeños racimos de flores pequeñas con muchos pétalos, muy similar al florecimiento de las plantas de mangos. Las flores son de color blanco con leve tonalidad verdosa o amarillenta. Si bien florecen mucho, un alto por ciento de ellas no llega a concretar el fruto.

El fruto del lichi termina siendo de forma ovoide, de una pulgada de diámetro y se caracterizan por colgar varios de un mismo ramo. Posee una corteza dura, pero al ser muy delgada es quebradiza. Sus colores varían en las tonalidades del rojo, siendo más brillantes y fuerte hasta ser más opacos. También es posible encontrárselo en colores relativos al verde y el amarillo. Su corteza también posee protuberancias que varían entre 1 a 2 milímetros. La masa del lichi es de color blanco, similar al mamoncillo tropical, es la parte comestible. Esta se separa fácilmente y posee un olor muy agradable. En el centro posee una semilla oscura de corteza muy dura.
El litchi chinensis o comúnmente conocido como lichi, posee tres grandes subespecies o variedades, las cuales son adaptaciones a las regiones de origen:

Como había comentado anteriormente, es una planta que se cultiva en las zonas subtropicales y tropicales del planeta. Por tanto, en asuntos de Clima podemos decir que el lichi se cosecha preferente en zonas de una humedad relativa del 75%, donde las temperaturas son frescas y nunca heladas. Donde las lluvias son relativamente medias-altas. Su ambiente ideal son las llanuras o zonas bajas, donde en verano el clima es húmedo y cálido y en invierno es fresco y seco.
Los árboles maduros son capaces de soportar fuertes heladas de hasta cero grados, no así los árboles jóvenes, que si morirán. Durante el periodo de florecimiento, son muy dañinos las lluvias intensas, ya que provocan la caída de gran número de flores. Igualmente, los fuertes vientos o nieblas constantes.
En temas de Suelo, podemos decir que el árbol de lichi crece mejor en suelos ricos en cal, que sean del tipo arenosos ricos en minerales y profundos. El pH es mejor que esté entre 6 y 7.
Aunque el árbol del lichi es de manera general bastante resistente a los vientos. Pero en época de florecimiento es bueno tomar medidas si se avecinan fuertes vientos. Para ello lo primero es tener cortinas de árboles rompevientos, pero no deben ser mucho ya que pueden crear sombras que afecten la cosecha. También, se debe envolver el árbol joven en una tela de mosquitero o poco tupida y separada estacas.
Aunque las zonas de cultivo del lichi no son propensas a bajas temperaturas, en casos excepcionales puede suceder. Para su protección se recomienda crear paneles o mallas cercanas a las plantas de plásticos o paja. También se puede ubicar bombillos calentadores cerca.

Hay dos maneras de forma general para cultivar o propagar el lichi. La primera es la tradicional, a través del uso de las semillas. Pero estas tienen como características que deben estas frescas, ya que después de los 5 días no son viables. Además, una planta por semilla comienza a producir después de 8 o 9 años. La otra manera es a través del injerto de aproximación, forma que reduce a 3 o 4 años el inicio de producción. Esta técnica tiene como mayor inconveniente mantener con una buena humedad a la planta.
El elemento clave en la buena producción de un árbol de lichi es la completa exposición al sol, es por ello que la separación o marco de plantación debe ser los suficientemente espaciado. Inicialmente se siembran a una distancia de de 12 metros, con 6 metros de espaciado lateral. Pero al cabo del tiempo, a los 15 años, dado que se logra el tamaño máximo, se eliminan los árboles menos productivos y se deja 12×12 metros. La media es de 135 árboles por hectárea.
Otro elemento fundamental en el cultivo del lichi es el sistema de riego o las condiciones de humedad aceptables. Es una planta que necesita agua, aunque no tolera las inundaciones porque es muy propensa a podrirse sus raíces. Se recomienda que el manto freático se encuentre de 1.2 a 1.8 metros de profundidad. También se suele ubicar sistema de riegos que mantengan el suelo en perfectas condiciones.
Otro de los elementos claves en una buena producción de lichi es la correcta fertilización. La planta de lichi demanda mucho consumo de nitratos, algo que no siempre poseen en abundancia los suelos de producción y se desgata mucho. Es por ello que es importante administrarlos mediante la fertilización. Generalmente se debe fertilizar más los árboles adultos más que los jóvenes, por su mayor demanda.
Es importante saber que el uso excesivo del elemento de nitrógeno reduce el crecimiento de las frutas, por lo que administrar la dosis exacta es fundamental. Si observas que las hojas de los árboles toman un color bronceado es señal de deficiencia de zinc, el cual se puede corregir fácilmente con una fumigación foliar que combina el sulfato de zinc con cal y agua. Te dejo la relación (sulfato de cinc: 3.5kg, cal: 1.8 kg y agua: 45 litros)
La aplicación de la poda en este tipo de cultivo es clave para obtener una estructura fuerte y buenas producciones. Se debe evitar poder en forma de «V». Se debe podar periódicamente, y revisar los mejores ángulos de entrada de sol para una mejor distribución. Una poda severa en árboles de lichi viejos puede aumentar su tiempo de productividad hasta en dos años más y tener buenas cosechas.

La recolección del lichi se realiza bajo dos principios: si es para consumo fresco o para transportación a lugares distantes. Esto está dado por su poco tiempo de mantenimiento de calidad. Si es para consumo fresco, se recolecta cuando tiene una coloración completa y pareja. Si es para transportar, se recoge cuando comienza su coloración. Otro elemento a tener en cuenta es que su cáscara tenga las protuberancias creadas, ya que es lo último que se le forma.
La técnica más común de recolección es por racimos, rara vez se hace una a una. Los períodos de trabajo por árbol son de 3 días y se le deja casi un mes de descanso. La media de trabajo por obrero es de 25kg de lichis por hora.
En cuestiones de rendimiento se puede citar que un árbol de lichi joven tiene una media de 500 frutas, en tanto un árbol adulto puede llegar hasta las 5000 frutas (unos 140Kg). Por hectárea se promedia una producción de unas 10 toneladas de manera general.

Pues generalmente en el momento ideal de temperatura y humedad, al finalizar el verano.
Hay algunas plagas fatales en el cultivo del litchi, por lo que es importante conocerlas.
Es una plaga de nombre Aceria litchii y afecta el follaje del árbol. Se caracteriza por ampollas secas, bronceado, torcedura y arrugas en las partes superiores de las hojas.
Los chinches del tipo Banasa lenticularis y Tessaratoma papillosa, son de los más comunes. Ellos chupan la savia de las ramas más frescas del árbol, debilitándolo y causando afectaciones en la calidad de las frutas. Para evitarlas se debe sacudir las ramas en invierno y recoger estos chinches, matándolos en queroseno.
Existen otros tipos de plagas que afectan el cultivo del lichi. El nematodo Meloidogyne javanica ataca las raíces del árbol. La mosca Schizura ipomeae es recurrente en comerse las hojas de los árboles. Otros nematodos parásitos muy dañinos son el Hemicriconemoides mangiferae y la Xiphinema brevicolle las cuales suelen lograr la muerte de los árboles. Las hojas también pueden ser dañadas por las colonias de una araja roja de nombre Paratetranychus hawaiiensis.
Si las planas jóvenes se encuentran en la sombra puede ser dañadas por el áfido Aphis spiraecola. Los taladradores o barrenillos de nombres Hypermallus villosus y Proteoteras implicata pueden acabar con las ramas. Finalmente, las larvas del escarabajo Exema nodulosa y de la polilla Acroceropsse cramerella son causantes de serias pérdidas. Es importante profundizar en estos elementos y mantenerse muy alertas.

Los principales productores mundiales de Lichi son asiáticos, como China, la India y Tailandia, pero también en el continente de América podemos encontrar buenos productores de la fruta de lichi como México, Brasil y Argentina.
En el mundo existen países líderes en la producción de la fruta de lichi, a continuación, el listado (los volúmenes están expresados en toneladas):
La fruta del lichi (litchi chinensis por su nombre científico) es originaria de la franja tropical y subtropical de Asia, específicamente de las provincias sureñas de Guangdong y Fujian en China, en el este Filipinas y al sur de Indonesia. Aunque para otras fuentes, también proviene de Malasia y de la parte norteña de Vietnam.
Registros no oficiales hacen sus primeras referencias de árboles silvestres de lichi desde el 2000 aC. Sus primeros cultivos ya se comienzan a reverenciar para el 1059 aC. Esto pudiera haberse dado al ser catalogado como manjar por la misma corte imperial china, dado su buen sabor y olor, y lo exclusivo de que solo lo mantiene un corto tiempo después de recolectado.
La primera descripción científica documentada proviene de Pierre Sonnerat durante uno de sus viajes a la China y publicado en el 1782.
Referencias externas