Con un buen estiramiento antes de realizar cualquier rutina deportiva marcarás la diferencia entre un ejercicio sano o un entrenamiento con riesgo de lesiones. Pues, es necesario preparar muy bien los músculos y tendones que se verán involucrados en la actividad y así evitar posibles entumecimientos y contracciones.
Profesionales y asiduos del deporte repiten como especie de mantra la necesidad de estirar el cuerpo antes de cada sesión, sin embargo, toda una ciencia se esconde tras este paso previo y sus múltiples beneficios popularizados en los últimos diez años. Por ello, hoy te hablaremos del estiramiento dinámicos y sus métodos de uso. 
Popular entre los corredores y jugadores de fútbol, el estiramiento dinámico es definido por el médico fisioterapeuta Carol Ferkovic Mack como un tipo de estiramiento basado en mover de forma activa las articulaciones y músculos durante 10 a 12 repeticiones.
Los movimientos cuidadosos y controlados que haces durante el entrenamiento dinámico calientan los músculos de forma más eficaz y los prepara previamente para deportes que requieren esfuerzos de intensidad máxima y corta duración, como el tenis, el baloncesto o el voleibol. Con los cuales consigues mejorar la práctica de los mismos y reducir los riesgos de lesión.
Entre sus principales características se encuentran:

Ferkovic, señala que la primera diferencia entre el entrenamiento pasivo y activo, también llamado estático y dinámico respectivamente, radica en su movimiento y potencia, pues mientras que uno implica fuerza y energía, el otro se centra en “mover una articulación hasta donde pueda llegar y mantenerla durante un tiempo, 30 y 60 segundos por lo general”.
Sin embargo, el especialista explica que diversos estudios se han encargado de marcar determinadamente sus diferencias:
Algunos profesionales de la salud avalan los beneficios del estiramiento dinámico como una práctica previa a la actividad deportiva, pues ejercen mayor influencia en la activación del músculo, el aumento del riesgo sanguíneo y la flexibilidad en las fibras musculares, contrario al movimiento estático, cuyo ejercicio ha demostrado tener “un efecto inhibitorio a nivel neuromuscular que en consecuencia provocará una disminución del rendimiento durante la ejecución del deporte”, según rezan los expertos. 
Sin embargo, hay quienes opinan que dichos efectos contraproducentes en el estiramiento pasivo se generan después de un determinado periodo de tiempo. Por ello, los fisioterapeutas resaltan que la verdadera clave de ambos movimientos descansa en su correcta ejecución, la cual hará que aproveches al máximo los beneficios de ambos estiramientos.
En resumidas cuentas, si vas a practicar algún deporte de elevada intensidad es recomendable que cuides detenidamente la calidad de los ejercicios dinámicos y el tiempo que dedicas en los estiramientos estáticos, así tendrán lo mejor de ambas prácticas y te verás sumamente beneficiada con sus aspectos positivos.
Si te gustó esta información, entra en nuestro blog para obtener más contenido de calidad.