
Después de una ruptura amorosa las parejas suelen tomar diferentes caminos. Algunos prefieren darse el adiós definitivo y cada cuál continúa su camino sin más drama. Otros se van alejando poco a poco, descontinuando sus encuentros y al cabo de cierto tiempo también logran desvincularse emocionalmente.
Para unos pocos, la situación es percibida de tal forma, que necesitan ayuda para superar una superación.
Pero existe otro grupo de personas quienes repiten en drama de su relación una vez tras otra. Deciden darse otra oportunidad, pero no importa cuantas nuevas oportunidades se den, las mismas veces terminarán.
Hasta el año 2008 en los Estados Unidos, la tasa de matrimonios que se divorciaban y luego volvían a unirse era del 14%.
Relación yoyoEs tan común este tipo de escenas, que se las ha denominado como relaciones yoyo o de rebote. Es decir, una pareja que termina y vuelve, termina y vuelve, termina y vuelve, una y otra vez.
Se podría decir que, si se lograra solucionar la causa por la que terminan, se acabaría ese patrón de comportamiento. Pero ¿cuál es la causa real?
Al observar este tipo de relaciones, se puede apreciar lo heterogéneas que son. En algunos casos, lo que la pareja considera la causa de sus interminables intentos fallidos por estar juntos, lo que sabotea la relación, es algo que se arrastra desde el principio.
Es decir, si los celos de uno de los dos, o de ambos, se percibían como la causa del problema que los llevó a terminar inicialmente, esta se sigue percibiendo como la causa principal.
En otras parejas, esta causa o problema, va cambiando, al menos superficialmente, en cada nuevo intento.
Puede que al principio hayan sido celos, pero luego fue la agresión verbal, y finalmente la física. O incluso no hay por qué llegar a esos extremos, puede que sea algo relativamente simple, como que la pareja no le presta suficiente atención.
Sea la causa que sea, esta al parecer va cambiando en cada nuevo intento.
Sin embargo, en la mayoría de los casos la causa real del fracaso en la relación está siempre no-descubierta. Quienes no saben por que siempre terminan fracasando, en realidad, están más cerca de encontrar la verdadera causa, que quienes se ciegan en pensar que el problema está solo en su pareja.
O que la causa son los celos, o el carácter violento o exasperante de la otra persona.
La causa fundamentalSi seguimos el análisis de la forma de actuar de las parejas en estas situaciones podríamos perdernos en los detalles, pues cada caso es superficialmente diferente de otro, sin embargo, esencialmente todos son iguales.
Al analizar lo que las parejas perciben como causas del fracaso, llegamos invariablemente a un mismo problema fundamental, o mejor dicho, disfunción fundamental.
La causa es el miedo, el miedo a la pérdida. Y ese miedo está fundamentado en el desconocimiento de la identidad propia. Así lo que hacemos es proyectar nuestra identidad hacia las cosas externas, o a objetos mentales en forma de creencias o pensamientos de si mismo. Las parejas suelen depender de su pareja para mantener su sentido de identidad, por eso la pérdida de la pareja, a nivel inconsciente, significa la pérdida de una parte de si mismo. Por eso el dolor emocional que provoque será proporcional al nivel de identificación con su pareja.
Así es como funciona en el nivel más básico:
- El individuo no se siente felizhttps://www.psicologia-online.com/causas-del-divorcio-en-la-pareja-2953.html
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2007471914703783