A veces el mundo actual nos lleva a una vorágine de “cosas que tengo que hacer” que nos desvincula gota a gota de nuestros sueños, de proyectos que queremos realizar, de nuestro yo interno. Vamos tachando cosas de nuestra inacabable lista de “cosas que hacer”, mientras desoímos los susurros de nuestro Corazón.
La frustración te engorda como mecanismo de defensa
Cuando dejamos de oír nuestro yo interno, cuando no tenemos tiempo de hacer ejercicio, de quedar con alguna amiga, de relajarnos un rato, el mundo se va volviendo un lugar desesperante. Pasas el día trabajando, fuera, o en casa, y llegas cansado, con ganas de “premio rápido” . Seguramente te habrá pasado o conocerás a alguien que le pasa: llegas a casa agotada, después de un día relleno de cosas que hacer y buscas una manera de premiarte por realizar tantas obligaciones.
Quizás vayamos picoteando cosas y luego ni cenemos, o comemos mucho o nos premiamos con “comida basura”, del tipo precocinados y sus familiares próximos. Comemos buscando un alivio temporal, un llenar esa sensación de vacio, de ahogar esa frustración. Esa frustración, si te permites escucharla te esta diciendo que hay algo que no acaba de funcionar en tu vida, y cuando la sientes con conciencia plena te da pistas de que pasos empezar a dar.
Una solución es empezar a cambiar el tipo de premios alimenticios que te das.
Premiarse con bebidas y alimentos placenteros que aumentan tu nivel energético
Primer paso: eliminar la comida que te resta energía, te engorda y te mantiene en ese círculo vicioso: harinas refinadas y azúcar porque son alimentos inflamatorios, grasas trans, pon atención y escucha a tu cuerpo para saber los alimentos que te sientan mal (tenia un amigo que cuando íbamos al cine era de los que se pedia un tonel de palomitas y una super cocacola, luego pasaba la tarde con un dolor de estómago tremendo).
Segundo paso: cuídate y mímate de verdad. Elige bebidas y alimentos naturales y deliciosos que te nutran de verdad:

Cuídate y mímate no sólo con comida, tienes otras maneras de aumentar tu energía y sentirte mejor como:
Cuando empiezas a cuidarte con comida, bebida sana, y los 3 elementos anteriores tu mundo se transforma, tu cuerpo se equilibra, tus ansías por ciertos alimentos desaparecen, te resulta más fácil superar situaciones que antes te llevaban a comer más, aprendes a escucharte y retomas las riendas de tu Vida. Te puede resultar extremadamente útil saber cómo condicionar estos hábitos.
¡Haz realidad tus sueños!
Tu nivel de energía aumenta, y empiezas a tener en cuenta esa vocecilla interna que es tu verdadero Ser. Cuando te dejas guiar por tu parte más divina aparecen puertas donde creías muros. Entonces es momento, si aún no lo has hecho de Ser lo que realmente deseas y realizar y vivir tus sueños, grandes y pequeños.
Gracias por leerme,