
¡Buenos días!
Hoy vengo con una entrada un poco diferente, y aunque no la tenía programada para hoy, llevo con un gripazo desde hace ya unos cuantos días, que me ha dejado fuera de combate y no os he podido preparar lo que en teoria iba para hoy.
El caso es que ya os dije que quería introducir nuevos temas en el blog, cosas sobre las que hacía tiempo que quería hablar o cosas que me interesan y os quiero contar.
Hace ya más de un año que empecé a usar la copa menstrual, un tema que ha traído más de una controversia, pero que yo os quiero contar los motivos por los cuáles yo la uso y a ver si así os animo o os despejo alguna duda.
Quiero aclarar que obviamente, no soy ni médico ni ginecóloga, os hablo desde mi propia experiencia y si tenéis alguna duda me la podéis dejar en los comentarios, pero por supuesto acudir a vuestro médico.

Cada vez soy más consciente de la cantidad de residuos que generamos nosotros mismos y que con pequeños gestos podemos cambiar. Uno de ellos sin duda es con la copa menstrual. Cada mujer va a usar durante su vida un promedio de 7.000 a 11.000 tampones o compresas y toda esta gran cantidad de basura se puede reducir en una copa. Esta imagen del blog de Cualquier cosita es cariño lo ilustra perfectamente.
Y este fue uno de los principales motivos por los que empecé a usarla la verdad, y solo me ha traído cosas buenas.

Y vosotras, ¿habéis probado la copa menstrual o algún método similar? Ya sabéis que si tenéis cualquier duda, os respondo en los comentarios.