
El cáncer es una de las principales preocupaciones de salud en la actualidad. Según la Organización Mundial de la Salud, millones de personas reciben un diagnóstico cada año, pero la buena noticia es que muchos casos de cáncer son prevenibles si conoces los factores de riesgo y actúas sobre ellos.
En esta guía te mostramos qué puede causar cáncer y qué cambios simples puedes hacer en tu día a día para reducir significativamente tu riesgo. La prevención está en tus manos.
Si quieres evitar el cáncer, lo primero es dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol. No se trata solo de proteger tu salud: el humo del tabaco también afecta a las personas a tu alrededor, especialmente a familiares y amigos cercanos.
Los datos son contundentes: 9 de cada 10 casos de cáncer de pulmón están causados por el tabaquismo. Dejar de fumar es posible y existen recursos disponibles para ayudarte en este proceso.
Un dato sorprendente: 1 de cada 6 tumores está causado por una infección. Muchas de estas infecciones son tratables y prevenibles si actúas a tiempo.
Según estudios especializados, aproximadamente 1,5 millones de casos de cáncer anuales se deben a infecciones potencialmente prevenibles. Esto significa que acudir regularmente al médico y mantener tus vacunas al día es fundamental.

El cáncer también tiene un componente genético. Si en tu familia hay antecedentes de cáncer, es importante que conozcas los signos de alerta que indican un riesgo hereditario.
Si identificas alguno de estos patrones en tu familia, consulta con tu médico sobre pruebas genéticas y estrategias de prevención personalizadas.
Además de los factores principales, existen otros agentes que aumentan el riesgo de cáncer. Es importante que conozcas dónde puedes estar expuesto a ellos:
Identifica estas exposiciones en tu entorno y toma medidas para minimizar tu contacto con ellas.
La prevención del cáncer se basa en hábitos que mejorarán tu calidad de vida en general:
La prevención está en tus manos. Conocer qué puede causar cáncer y actuar sobre esos factores es la mejor estrategia para reducir tu riesgo y vivir una vida más saludable.