
La deshidratación constituye uno de los principales peligros en la estación estival, afectando principalmente a los niños. Muchas veces vemos en la parte trasera de los vehículos, a pequeños niños amarrados a sus sillas y con un aspecto que nos dan a entender que requieren hidratarse lo antes posible. Algunos padres dan a sus hijos una serie de bebidas y jugos cargados de azúcar, pensando que de esta manera estarán hidratando a sus hijos. Pero al contrario solo logran deshidratar más a sus hijos, ya que estos son brebajes diuréticos que sólo eliminan líquido del organismo.
Como padres siempre deben estar preocupados de la salud de sus hijos. Si nota algún síntoma que les indique deshidratación, inmediatamente de a beber agua pura a sus hijos. No subestime este importante consejo y evite darles bebidas carbonatadas o jugos azucarados. Puede cambiarlos por jugos preparados en casa con frutas naturales. Estos lograrán hidratar realmente a sus hijos y entregaran vitaminas, minerales y potasio, algo sumamente recomendado para el desarrollo de los niños.

Recuerde que el cuerpo humano está hecho en su mayor parte de agua, y la necesitamos para poder mantener el equilibrio en los procesos del organismo. Lo recomendado son 2 litros de líquido al día para un adulto está bien. Para los niños puede ser 1,5 litros a 2 litros diarios de agua es suficiente, para mantener hidratados a sus hijos. Eduque a sus hijos para que tomen agua pura y refrescante. La salud de los niños es lo más importante para el futuro de nuestra especie en este planeta.